Ultima senda
Publicado: Sab Mar 24, 2012 10:48
Ultimo sendero
-
Entre mis pies caminan las hormigas
intentando treparse por mi sombra
para beberse el sueño de mis pasos.
Yo busqué como el alma de los pájaros
un lugar florecido y luminoso
donde pudiera el beso replegarse
para endulzar el polvo de los días.
Y fui trozando el corazón del cielo
hasta encontrarme con la noche negra
que se traga la luz de nuestros cuerpos.
-
No sabía de penas
mi corazón sencillo,
hasta que tus palabras
cesaron de besarlo.
Entonces las espinas
entraron por mis ojos,
y las cosas me dieron
su música de sombra;
y las flores, los árboles,
los pájaros; quedaron
espantados y tristes
por el vacío lúgubre
que emanó de mi espíritu.
-
Si la noche me alcanza,
sentiré la presencia de los muertos.
Y los veré danzando muy cerca de mi cuerpo.
Será una esplendorosa letanía,
arrastrando a lo eterno el movimiento,
que despliegan el alma y el espíritu.
-
Llega la soledad causando pena
como una intensa ruina sobre el alma.
Nos contempla la muerte, y titubeamos,
al sentirnos tan cerca de su aliento.
No queremos seguirla, pero vamos,
arrastrando las cargas de los años.
-
Encamino mi voz y mi silencio
hacia el largo sendero de los muertos.
Arriba estalla en lagrimas la luna,
abajo está su luz embalsamada.
Quizá ya falta poco para el lloro
que mis flores amadas le darán a mi cuerpo.
Sin embargo hay un soplo de dicha que no muere,
y esa dicha traspasa las ondas terroríficas,
que nos expande el reino de la muerte.
german g
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Entre mis pies caminan las hormigas
intentando treparse por mi sombra
para beberse el sueño de mis pasos.
Yo busqué como el alma de los pájaros
un lugar florecido y luminoso
donde pudiera el beso replegarse
para endulzar el polvo de los días.
Y fui trozando el corazón del cielo
hasta encontrarme con la noche negra
que se traga la luz de nuestros cuerpos.
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No sabía de penas
mi corazón sencillo,
hasta que tus palabras
cesaron de besarlo.
Entonces las espinas
entraron por mis ojos,
y las cosas me dieron
su música de sombra;
y las flores, los árboles,
los pájaros; quedaron
espantados y tristes
por el vacío lúgubre
que emanó de mi espíritu.
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Si la noche me alcanza,
sentiré la presencia de los muertos.
Y los veré danzando muy cerca de mi cuerpo.
Será una esplendorosa letanía,
arrastrando a lo eterno el movimiento,
que despliegan el alma y el espíritu.
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Llega la soledad causando pena
como una intensa ruina sobre el alma.
Nos contempla la muerte, y titubeamos,
al sentirnos tan cerca de su aliento.
No queremos seguirla, pero vamos,
arrastrando las cargas de los años.
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Encamino mi voz y mi silencio
hacia el largo sendero de los muertos.
Arriba estalla en lagrimas la luna,
abajo está su luz embalsamada.
Quizá ya falta poco para el lloro
que mis flores amadas le darán a mi cuerpo.
Sin embargo hay un soplo de dicha que no muere,
y esa dicha traspasa las ondas terroríficas,
que nos expande el reino de la muerte.
german g


