ENVIDIO CADA COSA.
Publicado: Vie Ene 06, 2012 10:24
ENVIDIO CADA COSA.
Envidio esos instantes que están contigo,
que en su consumo pasan y te llevan,
envidio tanto esos abrazos del amigo,
en los que tus soledades se consuelan.
Envidio el suspiro que te mando y me deja,
y que pronto exhalado se anida en tu pecho;
También ese pensar que hay en tu cabeza,
sobre deseos míos que no llegan a tu lecho.
Envidio la distancia que ostenta tu belleza,
y al horizonte azul que a diario te acaricia;
Quiero ser esa emoción que tu alma apresa
y que a tu corazón le es ofrendada primicia.
Añoro tu apetecido aroma en la alcoba,
esa sensual esencia de tu cuerpo amado;
El nocturno viento la aspira y me la roba,
cómo la distancia que de ti me ha vedado.
Envidio esa intimidad que te posee plena,
que sabe tus apetitos, ansias y deseos,
fiel confidente de tus arcanos devaneos,
en la incertidumbre de mi alma en pena.
Codicio todo lo que de ti no tengo,
tu cuerpo, tu calor y tu fuego;
Y si tengo tu alma ¿Qué me falta?
Pues carne sin alma no me es grata.
Y celo cada cosa que de ti recuerdo,
tus ojos, tus labios.. Tu fresca sonrisa,
amo ese extasío en que sin ti me pierdo
y te pienso y te vivo.. Sin tiempo ni prisa.
Más no envidio al corazón que te ama tanto,
palpitando en la beatitud de tus ternuras;
Por que soy esa lágrima que enjuga tu llanto
y la miel que ha endulzado tus amarguras.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Enero 5 del 2012.
Envidio esos instantes que están contigo,
que en su consumo pasan y te llevan,
envidio tanto esos abrazos del amigo,
en los que tus soledades se consuelan.
Envidio el suspiro que te mando y me deja,
y que pronto exhalado se anida en tu pecho;
También ese pensar que hay en tu cabeza,
sobre deseos míos que no llegan a tu lecho.
Envidio la distancia que ostenta tu belleza,
y al horizonte azul que a diario te acaricia;
Quiero ser esa emoción que tu alma apresa
y que a tu corazón le es ofrendada primicia.
Añoro tu apetecido aroma en la alcoba,
esa sensual esencia de tu cuerpo amado;
El nocturno viento la aspira y me la roba,
cómo la distancia que de ti me ha vedado.
Envidio esa intimidad que te posee plena,
que sabe tus apetitos, ansias y deseos,
fiel confidente de tus arcanos devaneos,
en la incertidumbre de mi alma en pena.
Codicio todo lo que de ti no tengo,
tu cuerpo, tu calor y tu fuego;
Y si tengo tu alma ¿Qué me falta?
Pues carne sin alma no me es grata.
Y celo cada cosa que de ti recuerdo,
tus ojos, tus labios.. Tu fresca sonrisa,
amo ese extasío en que sin ti me pierdo
y te pienso y te vivo.. Sin tiempo ni prisa.
Más no envidio al corazón que te ama tanto,
palpitando en la beatitud de tus ternuras;
Por que soy esa lágrima que enjuga tu llanto
y la miel que ha endulzado tus amarguras.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Enero 5 del 2012.


