Los niños de la guerra - Los pobres
Publicado: Mié Dic 28, 2011 09:37
Los niños de la guerra
Los niños que no cantan traducen los sonidos.
Y en sus pupilas blancas manchadas con sangrientas
visiones de la guerra... se miran en el fondo,
apocadas y tenues dos pequeñitas luces
bordadas de temores... Los niños que no esperan,
ni a Jesus ni a los Reyes.. Están bajo las balas,
esperando un milagro, que la lluvia de balas
no les bañe su carne... Los niños que no saben
como se abre un regalo, los adornan con balas
y un fusil en su mano. Navidad nunca alegra
su corazón de palo, y los magos no llegan
en ningún mes del año... Los niños de la guerra.
Los pobres
Son bienaventurados los que nunca se mofan
del harapiento triste que recorre las calles
pronunciando pedazos de miseria absoluta
al ritmo veraniego de las pálidas sombras
que acompañan su mística figura de dolor.
Permanecen ocultos bajo los fríos muros
de abandonadas casas. Podemos ver sus rostros
tatuados de nostalgia, y sin remordimientos
algunos los señalan, como exentos de toda
la vanidad humana. ¡Son la escoria del mundo!
dicen mientras señalan con su morbo inhumano,
no guardan en su pecho la piedad de un hermano...
No saben que cayeron por culpa de otros seres
que lisonjeramente los fueron induciendo
al vicio y los placeres. Ellos aman también,
y piensan en su madre; y aun guardan el beso
de aquel primer amor. Los he visto que lloran
por lo que atrás dejaron y aveces hasta imploran
con gemidos profundos hasta quedarse mudos
en su pozo de olvido... olvidados de todo.
german g
Los niños que no cantan traducen los sonidos.
Y en sus pupilas blancas manchadas con sangrientas
visiones de la guerra... se miran en el fondo,
apocadas y tenues dos pequeñitas luces
bordadas de temores... Los niños que no esperan,
ni a Jesus ni a los Reyes.. Están bajo las balas,
esperando un milagro, que la lluvia de balas
no les bañe su carne... Los niños que no saben
como se abre un regalo, los adornan con balas
y un fusil en su mano. Navidad nunca alegra
su corazón de palo, y los magos no llegan
en ningún mes del año... Los niños de la guerra.
Los pobres
Son bienaventurados los que nunca se mofan
del harapiento triste que recorre las calles
pronunciando pedazos de miseria absoluta
al ritmo veraniego de las pálidas sombras
que acompañan su mística figura de dolor.
Permanecen ocultos bajo los fríos muros
de abandonadas casas. Podemos ver sus rostros
tatuados de nostalgia, y sin remordimientos
algunos los señalan, como exentos de toda
la vanidad humana. ¡Son la escoria del mundo!
dicen mientras señalan con su morbo inhumano,
no guardan en su pecho la piedad de un hermano...
No saben que cayeron por culpa de otros seres
que lisonjeramente los fueron induciendo
al vicio y los placeres. Ellos aman también,
y piensan en su madre; y aun guardan el beso
de aquel primer amor. Los he visto que lloran
por lo que atrás dejaron y aveces hasta imploran
con gemidos profundos hasta quedarse mudos
en su pozo de olvido... olvidados de todo.
german g

