Reloj de roca
Publicado: Sab Dic 17, 2011 14:20
Cuan dulce es la locura del tintero
Quien me pierde
En el ayer, en el hoy y en el mañana
Orlando la quebrada aguja
Del estúpido fugitivo minuto
Extenuado y caducado.
Vengadoras ansiosas manos
Liberando desnudas huellas
Y un, ¡Jesús mío!
En el piélago sobrescrito urbano.
Mis pies turbados por la tierra
Regalando pena y frescos insultos,
Sobre los aires donde respiro
A vela falsa y muerta honestidad.
¡Basta ya, rasposa trompeta!
Donde la mirada bravata vuestra
En perdigones manosea mi afónico pecho.
Más no perdonaré al bebido tiempo
A los cascabeles de falso oro
Y a las doctrinas de almas finadas,
Solo los gratos momentos
Están como arracadas.
Mudanza sin fuentes de lección
Trabajo arando violentos bueyes
Y yo, rehén heroico
Tan antiguo como las montañas
De ésta bella nación.
Tristeza, piedad, soledad, cansancio
Cuatro columnas escotadas
Sosteniendo el lecho derramado
Dentro de mi sepultura habitación.
¡Oh, mármol de la belleza!
¡Oh, teñido cielo de color!
¡Oh, sombra ya no me abandones!
Abismo te necesito como el mar para escribirte sobre la espuma.
Quien me pierde
En el ayer, en el hoy y en el mañana
Orlando la quebrada aguja
Del estúpido fugitivo minuto
Extenuado y caducado.
Vengadoras ansiosas manos
Liberando desnudas huellas
Y un, ¡Jesús mío!
En el piélago sobrescrito urbano.
Mis pies turbados por la tierra
Regalando pena y frescos insultos,
Sobre los aires donde respiro
A vela falsa y muerta honestidad.
¡Basta ya, rasposa trompeta!
Donde la mirada bravata vuestra
En perdigones manosea mi afónico pecho.
Más no perdonaré al bebido tiempo
A los cascabeles de falso oro
Y a las doctrinas de almas finadas,
Solo los gratos momentos
Están como arracadas.
Mudanza sin fuentes de lección
Trabajo arando violentos bueyes
Y yo, rehén heroico
Tan antiguo como las montañas
De ésta bella nación.
Tristeza, piedad, soledad, cansancio
Cuatro columnas escotadas
Sosteniendo el lecho derramado
Dentro de mi sepultura habitación.
¡Oh, mármol de la belleza!
¡Oh, teñido cielo de color!
¡Oh, sombra ya no me abandones!
Abismo te necesito como el mar para escribirte sobre la espuma.



