¿Y como llamarte?
Publicado: Jue Dic 15, 2011 18:39
Se descalzan en espirales
Mis anhelos por tentarte amorcito mío.
Y el hender de mis lágrimas
Son gotas caídas de tropiezo.
Tu mudo sonrosado vestido
Será un estanque de nubes,
Quienes a mi sombra serán imposibles
De borrar, de consumar.
Te soñé colocando el colorido mantel
Anclando tu mirada sobre las aves
Y yo, solo una piedra inmóvil cerca del caudal.
¿Y quién valió más que tu vida?
Un mar azar repleto de amarguras
Un desdeñado cobre maldito
O un arco iris sin compañía.
¡Vamos, contéstame marino escondido!
Quien valió más que sus huellas en la arena.
Enriquece tu amargo bolsillo hueco,
Y dentro de las caricias distantes
Saltarán sus brazos inquietantes.
Fui un remanso fracasado
Un pálido silencio en la mejilla,
Un barro derretido, deletreando injusticia
Fui padre de la seda, sin conocer su figura.
Llantos apedreados y una puerta cerrada
Derrotada, preguntada, olvidada
En el sigilo podrido de mi hogar.
¡Oh, padre mío!
¡Oh, sangre de mi sangre!
¡Oh, niña en el pie de la nube!
¡¿Por qué codicié tu llegada?!
Si hoy las pausas son veloces
Como las caricias retóñales de mi esposa
Como mi propia voz…al llamarte
Como la emigrada valentía rompiendo espejos.
Mis anhelos por tentarte amorcito mío.
Y el hender de mis lágrimas
Son gotas caídas de tropiezo.
Tu mudo sonrosado vestido
Será un estanque de nubes,
Quienes a mi sombra serán imposibles
De borrar, de consumar.
Te soñé colocando el colorido mantel
Anclando tu mirada sobre las aves
Y yo, solo una piedra inmóvil cerca del caudal.
¿Y quién valió más que tu vida?
Un mar azar repleto de amarguras
Un desdeñado cobre maldito
O un arco iris sin compañía.
¡Vamos, contéstame marino escondido!
Quien valió más que sus huellas en la arena.
Enriquece tu amargo bolsillo hueco,
Y dentro de las caricias distantes
Saltarán sus brazos inquietantes.
Fui un remanso fracasado
Un pálido silencio en la mejilla,
Un barro derretido, deletreando injusticia
Fui padre de la seda, sin conocer su figura.
Llantos apedreados y una puerta cerrada
Derrotada, preguntada, olvidada
En el sigilo podrido de mi hogar.
¡Oh, padre mío!
¡Oh, sangre de mi sangre!
¡Oh, niña en el pie de la nube!
¡¿Por qué codicié tu llegada?!
Si hoy las pausas son veloces
Como las caricias retóñales de mi esposa
Como mi propia voz…al llamarte
Como la emigrada valentía rompiendo espejos.
