En la insaciable de tu busqueda
Publicado: Vie Dic 02, 2011 04:48
Yo, folclórico músico
Tú, mi delicado cisne violín
Y nuestro amor
Quemando las cuerdas sublimes
En atrevida botina pasión.
Más cierro como un loco
Mi relámpago modorra.
Y abro los ojos portales
De mí frustrada realidad.
Y en mi terso lecho
-nunca estrecho-
Habitas como la oda para el poeta.
Te buscaré en los cielos azules
Escondidos de Moisés,
Caminaré por las llamaradas
De las hadas…alli te encontraré.
Lucharé con espada a la necesidad
Odiaré en la mañana a la necedad
Brindaré con los cósmicos ángeles
De las musas perdidas
-no partidas-
Y éstos gestos de las
Mil mariposas bellas
Tomarán
El polen amante de tu flor.
Una mirada para asentar el alma
Unos labios para tener esperanza
Un beso para olvidar que existo
Una caricia tuya, disyuntiva de mi vida.
Sueño con soñarte profundamente
Siento el amarte eternamente
En la insaciable de tu búsqueda.
Pechos seductores
Montañas en el horizonte
De un bello amanecer,
Y yo, sol ardiente
Quien te quema.
¡La plusvalía y el enfado magnificó la cúpula intrínseca sosiega!
Tú, mi delicado cisne violín
Y nuestro amor
Quemando las cuerdas sublimes
En atrevida botina pasión.
Más cierro como un loco
Mi relámpago modorra.
Y abro los ojos portales
De mí frustrada realidad.
Y en mi terso lecho
-nunca estrecho-
Habitas como la oda para el poeta.
Te buscaré en los cielos azules
Escondidos de Moisés,
Caminaré por las llamaradas
De las hadas…alli te encontraré.
Lucharé con espada a la necesidad
Odiaré en la mañana a la necedad
Brindaré con los cósmicos ángeles
De las musas perdidas
-no partidas-
Y éstos gestos de las
Mil mariposas bellas
Tomarán
El polen amante de tu flor.
Una mirada para asentar el alma
Unos labios para tener esperanza
Un beso para olvidar que existo
Una caricia tuya, disyuntiva de mi vida.
Sueño con soñarte profundamente
Siento el amarte eternamente
En la insaciable de tu búsqueda.
Pechos seductores
Montañas en el horizonte
De un bello amanecer,
Y yo, sol ardiente
Quien te quema.
¡La plusvalía y el enfado magnificó la cúpula intrínseca sosiega!
