VOZ DE MI TIERRA.
Publicado: Lun Sep 12, 2011 06:13
VOZ DE MI TIERRA.
Canto de teclas morenas cómo mi tierra,
conmovedores arpegios a nobles entrañas;
Voz de que dentro lloras y lejos extrañas,
acordes chapines que el hormigo encierra.
Sinfonía de ese árbol que ofrendó su vida,
perpetuando su presencia en cada nota,
arrullo campestre que en selva dormida,
acaricia sentimientos con el alma devota.
Eres voz de Patria que airosa se yergue,
sobre colosos que custodian tu paisaje;
Eres cómo huipil que a tu india envuelve
ostentando el orgullo de ancestral linaje.
No calles nunca que tu voz trasciende,
los confines de nuestro paisaje florido;
Cimbra tu madera que mi alma entiende,
alegrías y pesares de tan amado suelo mío.
Hormigo eres estructura de mi carne,
mi sangre tu preciada savia chapina,
La Marimba.. Alma de tu creación divina,
que aviva la flama que en mis venas arde.
Madre es tu voz portentosa y canora
que sobre silencios arraiga su murmullo;
Pálpito del corazón que te venera y adora
y que sin decirlo... Siempre ha sido tuyo.
Estas en cada suspiro que mi pecho exhala,
remontando libre cómo el Quetzal tus cielos;
Tu voz no tiene límites mi amada Guatemala
y ausente.. Son melancolías tus morenos suelos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Septiembre 11 del 2011.
Canto de teclas morenas cómo mi tierra,
conmovedores arpegios a nobles entrañas;
Voz de que dentro lloras y lejos extrañas,
acordes chapines que el hormigo encierra.
Sinfonía de ese árbol que ofrendó su vida,
perpetuando su presencia en cada nota,
arrullo campestre que en selva dormida,
acaricia sentimientos con el alma devota.
Eres voz de Patria que airosa se yergue,
sobre colosos que custodian tu paisaje;
Eres cómo huipil que a tu india envuelve
ostentando el orgullo de ancestral linaje.
No calles nunca que tu voz trasciende,
los confines de nuestro paisaje florido;
Cimbra tu madera que mi alma entiende,
alegrías y pesares de tan amado suelo mío.
Hormigo eres estructura de mi carne,
mi sangre tu preciada savia chapina,
La Marimba.. Alma de tu creación divina,
que aviva la flama que en mis venas arde.
Madre es tu voz portentosa y canora
que sobre silencios arraiga su murmullo;
Pálpito del corazón que te venera y adora
y que sin decirlo... Siempre ha sido tuyo.
Estas en cada suspiro que mi pecho exhala,
remontando libre cómo el Quetzal tus cielos;
Tu voz no tiene límites mi amada Guatemala
y ausente.. Son melancolías tus morenos suelos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Septiembre 11 del 2011.

