LA ESPERA.
Publicado: Mar Jul 05, 2011 15:13
LA ESPERA.
Entre la feneciente tarde de bruma,
con primas caricias de noche oscura,
tu silueta bajo penumbras sin luna,
espera paciente el alba que madruga.
Luce encapotado y opaco el cielo,
la dama de plata quedó sin atuendo,
sus tenues fulgores no llegan al suelo
y pronto su esfuerzo irá desfalleciendo.
En cada amanecer una vigilia muere,
ansiosa de un amor que se espera,
optimista el alma reposar no quiere
y persevera encendida su hoguera.
Inmersa en íntimos pensamientos
y la voluntad por su amor erguida,
ve desfilar instantes y momentos,
soñando la presencia tan querida.
Y no en vano su corazón aguarda,
ni ha sido infructuoso su desvelo,
entre incipientes fulgores del alba,
perciben sus adentros un te quiero.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Junio 30 del 2011.
Entre la feneciente tarde de bruma,
con primas caricias de noche oscura,
tu silueta bajo penumbras sin luna,
espera paciente el alba que madruga.
Luce encapotado y opaco el cielo,
la dama de plata quedó sin atuendo,
sus tenues fulgores no llegan al suelo
y pronto su esfuerzo irá desfalleciendo.
En cada amanecer una vigilia muere,
ansiosa de un amor que se espera,
optimista el alma reposar no quiere
y persevera encendida su hoguera.
Inmersa en íntimos pensamientos
y la voluntad por su amor erguida,
ve desfilar instantes y momentos,
soñando la presencia tan querida.
Y no en vano su corazón aguarda,
ni ha sido infructuoso su desvelo,
entre incipientes fulgores del alba,
perciben sus adentros un te quiero.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Junio 30 del 2011.


