¿Pretendéis que te de mi amor, habiéndolo tú destrozado?
Publicado: Sab Abr 09, 2011 04:45
¿Abrís mi alma y no sos capaz de ver,
Y no persuadís que está al borde de expirar?
Quisiera pensar que es incierto,
Que la realidad es éste sueño y éste sueño es la realidad.
No quiero un amante, quiero un amigo;
Donde anclar pueda mi alma en total confiabilidad,
Y descansar mis sueños profundos en su amorosa inmensidad.
No quiero labios, quiero un oído.
Habláis palabras sin sentido y no dispones a escuchar.
No quiero besos, no anhelo caricias
Anhelo un consuelo, prefiero verdad.
Me has destrozado con tus engañosas palabras
Habiendo ignorado cuando te di otra oportunidad.
¿Y pretendéis que abra mi corazón para que escarchas hagas de él?
Lamento decirte que ya no confío en tus palabras.
Ya no sé si eras real,
Sólo cabe en mi mente la pregunta:
¿Qué mirabas, Sara, porque eso no ha de estar?
¿Habrá sido que en medio de mi desierto habréis aparecido
Cual alucinación por sedienta mi alma estar?
Pretendéis que actúe como si nada hubiera ocurrido
Como si todo este tiempo sólo hubiera paz
¿Me crees capaz de ignorar mis propias lágrimas?
Resistí, soporté, mas confieso querido, no aguanto más.
Oscurecéis mi cielo con tus pretenciosas palabras
Jurando con tu boca que nada pasó.
¿No te das cuenta que invalidáis mis tristezas?
¿Por qué te aprovechas de mi corazón y sentimientos?
Eres un niño que pretende ser hombre
Y en tu ignorancia pretendes recibir leche de mamila.
Podré culparte por haberme engañado
Con tu cuerpo varonil y tu apariencia de masculinidad,
¡Eres un niño! ¿Podré culparte?
Ni siquiera por decir que tienes suficiente edad…
No quiero una rosa que en su hermosura exhala bondad,
Las rosas se pudren,
Quiero un roble que desde semilla crece hasta llegar a su inmensidad.
Me siento enjaulada porque si osara abandonarte
Sería tomada como la mala porque nadie querría entender
Que soy humana, y sentimientos tengo
Pero aunque no me entiendan, ya yo no puedo…
Mi cuerpo y mi alma exclaman libertad.
Volveré, quizá, cuando seas un hombre,
Aunque lo creo imposible por tu mentalidad.
Espero que descubras tu ineptitud antes que se haga tarde.
¿Podrá entender alguien la tristeza que mi alma rota lleva?
Y no persuadís que está al borde de expirar?
Quisiera pensar que es incierto,
Que la realidad es éste sueño y éste sueño es la realidad.
No quiero un amante, quiero un amigo;
Donde anclar pueda mi alma en total confiabilidad,
Y descansar mis sueños profundos en su amorosa inmensidad.
No quiero labios, quiero un oído.
Habláis palabras sin sentido y no dispones a escuchar.
No quiero besos, no anhelo caricias
Anhelo un consuelo, prefiero verdad.
Me has destrozado con tus engañosas palabras
Habiendo ignorado cuando te di otra oportunidad.
¿Y pretendéis que abra mi corazón para que escarchas hagas de él?
Lamento decirte que ya no confío en tus palabras.
Ya no sé si eras real,
Sólo cabe en mi mente la pregunta:
¿Qué mirabas, Sara, porque eso no ha de estar?
¿Habrá sido que en medio de mi desierto habréis aparecido
Cual alucinación por sedienta mi alma estar?
Pretendéis que actúe como si nada hubiera ocurrido
Como si todo este tiempo sólo hubiera paz
¿Me crees capaz de ignorar mis propias lágrimas?
Resistí, soporté, mas confieso querido, no aguanto más.
Oscurecéis mi cielo con tus pretenciosas palabras
Jurando con tu boca que nada pasó.
¿No te das cuenta que invalidáis mis tristezas?
¿Por qué te aprovechas de mi corazón y sentimientos?
Eres un niño que pretende ser hombre
Y en tu ignorancia pretendes recibir leche de mamila.
Podré culparte por haberme engañado
Con tu cuerpo varonil y tu apariencia de masculinidad,
¡Eres un niño! ¿Podré culparte?
Ni siquiera por decir que tienes suficiente edad…
No quiero una rosa que en su hermosura exhala bondad,
Las rosas se pudren,
Quiero un roble que desde semilla crece hasta llegar a su inmensidad.
Me siento enjaulada porque si osara abandonarte
Sería tomada como la mala porque nadie querría entender
Que soy humana, y sentimientos tengo
Pero aunque no me entiendan, ya yo no puedo…
Mi cuerpo y mi alma exclaman libertad.
Volveré, quizá, cuando seas un hombre,
Aunque lo creo imposible por tu mentalidad.
Espero que descubras tu ineptitud antes que se haga tarde.
¿Podrá entender alguien la tristeza que mi alma rota lleva?


