PUDO SER PERO NO FUE.
Publicado: Dom Abr 03, 2011 07:42
PUDO SER PERO NO FUE.
la vi diluirse tan bella y plena en el olvido,
entre la inconciencia del recuerdo perdido,
quise asirla fuerte a mis memorias pero se fue
y aunque dejó una estela de dolor tanto la amé.
La recuerdo y cuándo su ausencia me visita,
mi alma quiere abrazarse a su etérea figura,
pero al sentir el cruel vacío solloza contrita,
más sus lágrimas son impotencia no amargura.
Quiero tenerla aún en la gélidez de la ausencia,
dentro de esta soledad que a poco me consume.
Quise perpetuarla por que en mi olvido su esencia,
es tan amado aroma que sin presencia nos une.
Sigo amándola aún en ese olvido,
que todavía no arrebata su recuerdo,
persevero en su nostalgia lo vivido
y en el ansia de sus labios desespero.
A veces cuánto más olvido la recuerdo,
pero no duele para nada su añoranza,
la vivo amante en mis sueños despierto
y en la nobleza de este amor aún no muerto.
Ya no tendré se cuerpo ni sentirá mis besos,
se que me amó y también sabe cuánto la amé;
Sólo quedan arraigados los anhelos confesos,
íntimas agonías de este amor que pudo ser..
Pero no fue.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Abril 2 del 2011.
la vi diluirse tan bella y plena en el olvido,
entre la inconciencia del recuerdo perdido,
quise asirla fuerte a mis memorias pero se fue
y aunque dejó una estela de dolor tanto la amé.
La recuerdo y cuándo su ausencia me visita,
mi alma quiere abrazarse a su etérea figura,
pero al sentir el cruel vacío solloza contrita,
más sus lágrimas son impotencia no amargura.
Quiero tenerla aún en la gélidez de la ausencia,
dentro de esta soledad que a poco me consume.
Quise perpetuarla por que en mi olvido su esencia,
es tan amado aroma que sin presencia nos une.
Sigo amándola aún en ese olvido,
que todavía no arrebata su recuerdo,
persevero en su nostalgia lo vivido
y en el ansia de sus labios desespero.
A veces cuánto más olvido la recuerdo,
pero no duele para nada su añoranza,
la vivo amante en mis sueños despierto
y en la nobleza de este amor aún no muerto.
Ya no tendré se cuerpo ni sentirá mis besos,
se que me amó y también sabe cuánto la amé;
Sólo quedan arraigados los anhelos confesos,
íntimas agonías de este amor que pudo ser..
Pero no fue.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Abril 2 del 2011.

