Depresión (A Cesar Vallejo)
Publicado: Mar Mar 22, 2011 14:27
Desolado yace mi cuerpo bajo la mirada
de insípidos techos de hospital.
La ciencia viene a ver mi fría vocal,
cual cofradía de pestañas
intrigados ojos en sindicato fundan
un nombre para mi dolor en pecho.
Poética es la definición de mi mal,
como un proyectil de rabia que roe sienes
o finados pálpitos en tajos de muñecas.
Mi humanidad sumergida en un hueco,
en un frasco de consuelo.
No me curen el verso. No me lo curen.
Este síndrome de tristeza
pendura en mi profunda herida;
cuarentena para mi deficiencia,
para mi contagiosa palabra.
Los llantos del pasillo
caen cual sudor frío sobre mi entraña;
papel para mis penas, papel
para esta minusvalía cardiaca.
Hoy que ya no palpito ni pulso,
este dolor tápame,
recoge mi lápiz sin punta
y la piedra de mi pecho.
Quién vendrá a ver un cadáver que adolece,
un cadáver que no termina de morir.
No me curen el verso. No me lo curen.
de insípidos techos de hospital.
La ciencia viene a ver mi fría vocal,
cual cofradía de pestañas
intrigados ojos en sindicato fundan
un nombre para mi dolor en pecho.
Poética es la definición de mi mal,
como un proyectil de rabia que roe sienes
o finados pálpitos en tajos de muñecas.
Mi humanidad sumergida en un hueco,
en un frasco de consuelo.
No me curen el verso. No me lo curen.
Este síndrome de tristeza
pendura en mi profunda herida;
cuarentena para mi deficiencia,
para mi contagiosa palabra.
Los llantos del pasillo
caen cual sudor frío sobre mi entraña;
papel para mis penas, papel
para esta minusvalía cardiaca.
Hoy que ya no palpito ni pulso,
este dolor tápame,
recoge mi lápiz sin punta
y la piedra de mi pecho.
Quién vendrá a ver un cadáver que adolece,
un cadáver que no termina de morir.
No me curen el verso. No me lo curen.
