VUELO SUPREMO.
Publicado: Jue Mar 17, 2011 10:26
VUELO SUPREMO.
He partido en raudo vuelo con mi Yo mismo,
viaje supremo a los férreos arcanos del alma,
he visitado las alturas y el tenebroso abismo,
viviendo tempestades y tiempos de calma.
He pretendido ser guerrero de mi vida misma,
desafiando perfidias, reconres y malos instintos,
he querido descifrar del sentimiento su enigma,
el por qué es tan grato sufrir los amores extintos.
Portentosas son mis alas en este interno vuelo,
aunque la conciencia intranquila ya claudica,
más nada queda impune ni oculto bajo el cielo,
y la razón de sus remordimientos me salpica.
He volado hacia las alturas de mi interior,
buscando con ahínco la paz en la verdad,
la tranquilidad que nos da aceptar el error,
de aprisionar el amor que quiere libertad.
Avizoro en el inestable paisaje de la vida,
el arco iris cernido sobre límpido cielo
y cómo la bruma con su grisáceo celo,
opaca la acuarela bajo el sol encendida.
Es bello observar la preciada naturaleza,
que sin palabras no envía sus mensajes,
así la envidia nos hace perder la cabeza,
haciéndonos violar preceptos celestiales.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Marzo 16 del 2011.
He partido en raudo vuelo con mi Yo mismo,
viaje supremo a los férreos arcanos del alma,
he visitado las alturas y el tenebroso abismo,
viviendo tempestades y tiempos de calma.
He pretendido ser guerrero de mi vida misma,
desafiando perfidias, reconres y malos instintos,
he querido descifrar del sentimiento su enigma,
el por qué es tan grato sufrir los amores extintos.
Portentosas son mis alas en este interno vuelo,
aunque la conciencia intranquila ya claudica,
más nada queda impune ni oculto bajo el cielo,
y la razón de sus remordimientos me salpica.
He volado hacia las alturas de mi interior,
buscando con ahínco la paz en la verdad,
la tranquilidad que nos da aceptar el error,
de aprisionar el amor que quiere libertad.
Avizoro en el inestable paisaje de la vida,
el arco iris cernido sobre límpido cielo
y cómo la bruma con su grisáceo celo,
opaca la acuarela bajo el sol encendida.
Es bello observar la preciada naturaleza,
que sin palabras no envía sus mensajes,
así la envidia nos hace perder la cabeza,
haciéndonos violar preceptos celestiales.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Marzo 16 del 2011.

