QUETZALTENANGO.
Publicado: Dom Ene 30, 2011 15:08
QUETZALTENANGO.
Señorial ciudad de albo marfil,
de noches serenas y plata de luna,
tus mujeres lucen colorido guipil,
orgullo ancestral de tan noble cuna.
Tus noches sugieren soñados idilios,
al candor de lozano cuerpo aborigen,
mujeres hermosas con talles de lirios,
de dilectos aromas y rostros de virgen
Elevados montes acarician los cielos,
esparciendo aromas cipreses y pinos,
en ondulantes valles tus fértiles suelos,
se visten galantes de verdes divinos.
Espesa niebla abruma el acantilado,
que baja pesada de gélidos montes,
pero ese natural frío es compensado,
por el oro de sol que rasga el horizonte.
De tus arboladas montañas esmeraldas,
bajan diáfanos arroyuelos cual espejos,
serpentean coqueteando a las guirnaldas,
que tímidas y bellas les saludan desde lejos.
Xelajú, tus encantos de noches y lunas,
son adorables musas que me inspiran,
el alma declama esas Poesías taciturnas
y mis Versos.. ¡Por tus mujeres suspiran!
Entre montes, bosques y clorofilas,
te yergues imponente Xela amado,
Cautiva el alma que jamás te olvida,
Pedazo de cielo a mi Patria entregado.
Trovo a tus mujeres, a la vida y al paisaje
añoranza que me significa lágrima vertida;
Veo desde la cumbre de la costa su celaje.
El corazón contrito que se niega a despedida.
Quetzaltenango ciudad prócer y eterna,
abolengo y orgullo de mi Patria al mundo,
tu sangre noble, hospitalaria y fraterna,
hace que corazón y alma te amen profundo.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Enero 26 del 2011.
Señorial ciudad de albo marfil,
de noches serenas y plata de luna,
tus mujeres lucen colorido guipil,
orgullo ancestral de tan noble cuna.
Tus noches sugieren soñados idilios,
al candor de lozano cuerpo aborigen,
mujeres hermosas con talles de lirios,
de dilectos aromas y rostros de virgen
Elevados montes acarician los cielos,
esparciendo aromas cipreses y pinos,
en ondulantes valles tus fértiles suelos,
se visten galantes de verdes divinos.
Espesa niebla abruma el acantilado,
que baja pesada de gélidos montes,
pero ese natural frío es compensado,
por el oro de sol que rasga el horizonte.
De tus arboladas montañas esmeraldas,
bajan diáfanos arroyuelos cual espejos,
serpentean coqueteando a las guirnaldas,
que tímidas y bellas les saludan desde lejos.
Xelajú, tus encantos de noches y lunas,
son adorables musas que me inspiran,
el alma declama esas Poesías taciturnas
y mis Versos.. ¡Por tus mujeres suspiran!
Entre montes, bosques y clorofilas,
te yergues imponente Xela amado,
Cautiva el alma que jamás te olvida,
Pedazo de cielo a mi Patria entregado.
Trovo a tus mujeres, a la vida y al paisaje
añoranza que me significa lágrima vertida;
Veo desde la cumbre de la costa su celaje.
El corazón contrito que se niega a despedida.
Quetzaltenango ciudad prócer y eterna,
abolengo y orgullo de mi Patria al mundo,
tu sangre noble, hospitalaria y fraterna,
hace que corazón y alma te amen profundo.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Enero 26 del 2011.


