TU SILENCIO.
Publicado: Lun Ene 24, 2011 14:31
TU SILENCIO.
Si tu silencio inquieta mi alma,
Vendrá tu voz en ráfagas de fresco viento,
Acariciará mi tez la fragancia de tu aliento,
Deteniendo mi inquietud, devolviéndome la calma.
Si tu voz calla,
La escucho en el melancólico trinar de las aves,
O en el murmullo del arroyo que serpentea en su cauce,
Es que te amo tanto y tú sabes,
Que es imposible de mi vida apartarte.
No calles, acaricia con tu voz mis sentimientos,
Mi alma la escuchará cómo oveja a su Pastor,
Eterniza con tu sonrisa mis apetecidos momentos,
El silencio tanto hiere, me muero de amor.
Si tus labios silencian y tu sonrisa se esfuma,
Partiré derrotado a la fatal soledad,
Con paso inseguro entre espesa bruma,
Seguiré tu silueta, mi ferviente ansiedad.
A pesar de este silencio tan temido,
Y en lontananza de tu dilecto recuerdo,
Tomé de ti lo que nunca he tenido,
Despojos de amor, por lo cuáles me pierdo.
Y al final del camino entre cardos espinas,
Herido en el alma y agonizante el amor,
En la grisácea distancia, mis dilatadas pupilas,
Te verán vida mía, indiferente al dolor.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester Nex York,
24 de agosto del 2002.
Si tu silencio inquieta mi alma,
Vendrá tu voz en ráfagas de fresco viento,
Acariciará mi tez la fragancia de tu aliento,
Deteniendo mi inquietud, devolviéndome la calma.
Si tu voz calla,
La escucho en el melancólico trinar de las aves,
O en el murmullo del arroyo que serpentea en su cauce,
Es que te amo tanto y tú sabes,
Que es imposible de mi vida apartarte.
No calles, acaricia con tu voz mis sentimientos,
Mi alma la escuchará cómo oveja a su Pastor,
Eterniza con tu sonrisa mis apetecidos momentos,
El silencio tanto hiere, me muero de amor.
Si tus labios silencian y tu sonrisa se esfuma,
Partiré derrotado a la fatal soledad,
Con paso inseguro entre espesa bruma,
Seguiré tu silueta, mi ferviente ansiedad.
A pesar de este silencio tan temido,
Y en lontananza de tu dilecto recuerdo,
Tomé de ti lo que nunca he tenido,
Despojos de amor, por lo cuáles me pierdo.
Y al final del camino entre cardos espinas,
Herido en el alma y agonizante el amor,
En la grisácea distancia, mis dilatadas pupilas,
Te verán vida mía, indiferente al dolor.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester Nex York,
24 de agosto del 2002.
