EXHORTOS II
Publicado: Mar Dic 28, 2010 13:52
Cuando estes frente de tu ventana
y por sobre un preludio de azahares
aquel suspiro,
te declare magico soñar con mis cantares.
Te quedaras dormida abrazando mi nombre
y al despertar te diras:
Si te enredaste en su amor
cual si por error cayeras
ren una fiebre enloquecida.
Ten fe!
Que pronto terminara nuestra mentira.
Y viviras con ese amor errado
como un grano de azucar congelado.
Que se derrite como yaga mal curada
regando con su vinagre olsico...
Maldito y olvidado.
Mas
estrecharas mis cartas
contra del pecho.
Le pediras al Señor Nuestro Dios
que no te de fe sino derecho.
Para que al dormir denuevo...
Puedas vivir cantando
este nuevo misterio:
Esta celda severa
que pasea mis huesos
por todas las libertades,
supone el vertigo
que en la cuerda sobre un volcan pende;
cual precipitaciones de infiernos.
Barrotes de pus.
Verdugos con capital
de pastores de la muerte.
Tambores que tocan lamentaciones,
ahogados de infortunio;
cual manifestaciones secretas
que revelan con el brillo de nuestrss lagrimas...
Los aullidos del pecho
que se pegan como estacas
a las pupilas.
Dorando el sueño.
Para convertirlo en las pesadillas...De las nuevas revelaciones.
y por sobre un preludio de azahares
aquel suspiro,
te declare magico soñar con mis cantares.
Te quedaras dormida abrazando mi nombre
y al despertar te diras:
Si te enredaste en su amor
cual si por error cayeras
ren una fiebre enloquecida.
Ten fe!
Que pronto terminara nuestra mentira.
Y viviras con ese amor errado
como un grano de azucar congelado.
Que se derrite como yaga mal curada
regando con su vinagre olsico...
Maldito y olvidado.
Mas
estrecharas mis cartas
contra del pecho.
Le pediras al Señor Nuestro Dios
que no te de fe sino derecho.
Para que al dormir denuevo...
Puedas vivir cantando
este nuevo misterio:
Esta celda severa
que pasea mis huesos
por todas las libertades,
supone el vertigo
que en la cuerda sobre un volcan pende;
cual precipitaciones de infiernos.
Barrotes de pus.
Verdugos con capital
de pastores de la muerte.
Tambores que tocan lamentaciones,
ahogados de infortunio;
cual manifestaciones secretas
que revelan con el brillo de nuestrss lagrimas...
Los aullidos del pecho
que se pegan como estacas
a las pupilas.
Dorando el sueño.
Para convertirlo en las pesadillas...De las nuevas revelaciones.

