HUELLAS PERDIDAS.
Publicado: Lun Dic 27, 2010 03:37
HUELLAS PERDIDAS.
He seguido tus pasos en eterno peregrinaje,
y esquiva lontananza tu recuerdo me acerca,
más cuándo mi barca surca tu bravío oleaje,
naufraga sobre arrecife de la ilusión muerta.
Yo se que en secreto has visitado la mar
y en la playa aún mis huellas en pedazos.
Las tuyas no las habrás podido encontrar,
pues cargaba tu grato cuerpo entre mis brazos.
Pernoctan aún entre melancólicas brisas,
esas sublimes promesas de eterno amor,
las sensuales caricias a la pasión sumisas,
en ese lecho moreno que conserva tu calor.
No se han borrado tus huellas de la arena,
ni tampoco las que en mi alma olvidaste;
Las de la playa las ocultó noche serena
Y las del alma… Están en el dolor que dejaste.
Diriges tus pasos por la soledad incierta,
hurgando mi caminar entre soles y lunas,
pero al marchar quedó abierta mi puerta
y me oculto a tu vista el frío de tus brumas.
Ni una sola de tus huellas se ha perdido,
tatuadas permanecen en la recordación,
se yerguen austeras entre abandono y olvido,
a la espera de ese beso que les de resurrección
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Diciembre 20 del 2010.
He seguido tus pasos en eterno peregrinaje,
y esquiva lontananza tu recuerdo me acerca,
más cuándo mi barca surca tu bravío oleaje,
naufraga sobre arrecife de la ilusión muerta.
Yo se que en secreto has visitado la mar
y en la playa aún mis huellas en pedazos.
Las tuyas no las habrás podido encontrar,
pues cargaba tu grato cuerpo entre mis brazos.
Pernoctan aún entre melancólicas brisas,
esas sublimes promesas de eterno amor,
las sensuales caricias a la pasión sumisas,
en ese lecho moreno que conserva tu calor.
No se han borrado tus huellas de la arena,
ni tampoco las que en mi alma olvidaste;
Las de la playa las ocultó noche serena
Y las del alma… Están en el dolor que dejaste.
Diriges tus pasos por la soledad incierta,
hurgando mi caminar entre soles y lunas,
pero al marchar quedó abierta mi puerta
y me oculto a tu vista el frío de tus brumas.
Ni una sola de tus huellas se ha perdido,
tatuadas permanecen en la recordación,
se yerguen austeras entre abandono y olvido,
a la espera de ese beso que les de resurrección
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Diciembre 20 del 2010.

