CHAPINLANDIA.
Publicado: Mié Nov 03, 2010 11:37
CHAPINLANDIA.
Erguida con donaire sobre azuladas montañas,
blandes ancestral señorío a los cuatro vientos,
tu voz de marimba que en el alma entrañas,
es visita al hijo pródigo en lejanos aposentos.
Derraman sin cesar lágrimas celestiales tus cielos,
que humedecen y fertilizan tus morenas tierras,
aguas de perpetua bendición a tus amados suelos,
de dónde brota el Sagrado Maná en sus cosechas.
Chapinlandia en tu palpitar hay sangre Maya,
aromas de selva, sabia de bosque, verde clorofila,
encantos naturales que el pasivo silencio no calla,
ofrendados en cada trino o paisaje que se admira.
Son tus verdes pulmones inigualables tesoros,
vientos que purifican sus agrestes murmullos,
ríos de agua viva bajan a tus mares sonoros,
que en su ondulante oleaje son al alma arrullos.
Campea en tus montes respiros de libertad,
cobijados entre grata niebla de gris frescura,
señorío inmaculado del libertario Quetzal
y de la Monja Blanca de singular hermosura.
Patria mía son tus suelos grata estancia,
Lares en los que el alma se recrea y goza,
trascienden tus recuerdos la distancia,
cobijo al espíritu que lejos de ti no reposa.
Mi Chapinlandia por siempre bendita seas,
santificado vergel en el corazón de América,
que tus azahares rompan todas las fronteras,
hasta al Hijo ausente en su lejanía quimérica.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Noviembre 1 del 2010.
Erguida con donaire sobre azuladas montañas,
blandes ancestral señorío a los cuatro vientos,
tu voz de marimba que en el alma entrañas,
es visita al hijo pródigo en lejanos aposentos.
Derraman sin cesar lágrimas celestiales tus cielos,
que humedecen y fertilizan tus morenas tierras,
aguas de perpetua bendición a tus amados suelos,
de dónde brota el Sagrado Maná en sus cosechas.
Chapinlandia en tu palpitar hay sangre Maya,
aromas de selva, sabia de bosque, verde clorofila,
encantos naturales que el pasivo silencio no calla,
ofrendados en cada trino o paisaje que se admira.
Son tus verdes pulmones inigualables tesoros,
vientos que purifican sus agrestes murmullos,
ríos de agua viva bajan a tus mares sonoros,
que en su ondulante oleaje son al alma arrullos.
Campea en tus montes respiros de libertad,
cobijados entre grata niebla de gris frescura,
señorío inmaculado del libertario Quetzal
y de la Monja Blanca de singular hermosura.
Patria mía son tus suelos grata estancia,
Lares en los que el alma se recrea y goza,
trascienden tus recuerdos la distancia,
cobijo al espíritu que lejos de ti no reposa.
Mi Chapinlandia por siempre bendita seas,
santificado vergel en el corazón de América,
que tus azahares rompan todas las fronteras,
hasta al Hijo ausente en su lejanía quimérica.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Noviembre 1 del 2010.

