Corbatas rojas, franjas doradas.
Publicado: Vie Oct 29, 2010 08:54
¿Exactamente, donde se arruinó todo? Ibamos bien... Eramos grandes, y todos lo sabían.
Con estirar la mano, tocabamos estrellas. Haciamos saltar a las nebulosas. Dioses en ciernes.
Quizás fue la tarde en que nos medimos para nuestros ataúdes. Nosotros bromeabamos, las medidas no.
De todos nosotros, sólo yo vivo aun. A lo que pueda extenderse la palabra vivir. Algunas veces apenas respiro.
En mi locura aun os veo venir. A aquel café abandonado, que no siempre lo estuvo.
Y aun nos reimos sin parar, coloreando nuestros futuros en el arte. Brindando con tazas de porcelana.
Generación de oro, nuestra placa persiste alli. Luces del nuevo siglo. Ejemplos a seguir.
Las lapidas han reemplazado los birretes. La mia sigue alli, ese a quien le robé su nombre.
Un extraño entre vosotros, mes amigues. Lo he dejado en mi lugar, ahora vivo por él.
En mis noches de tristeza he dormido sobre él, para estar más cerca de ustedes.
Con los pies extendidos y las manos cruzadas en la nuca, para escarbar en la memoria.
Y mis converse son el timón de mi barco, hasta encallar sin más remedio en el alba.
¿Exactamente donde, nos hemos dejado perder? Me lo pregunto cada media tarde.
Nos dejabamos flotar en aquel lago, con los uniformes del colegio. Admirando el cielo entre los arboles.
Con la cabeza recostada en el agua, y el pecho apenas visible. Con los pies hundidos al fondo.
Sonrientes, complacidos con ser y con estar. Aquel viñedo nos extraña profundamente.
La carretera también. Extraña como nos bromeabamos, al volver a la ciudad, empapados y felices.
Como nos subiamos en las espaldas de los otros, y como los otros decían que empezarían a cobrar.
De las carreras, y las tonterías. El juego nos hacía amigos, y los amigos son para siempre.
Ahora si que será para siempre, ahora tontearemos en la eternidad. Y el mismo cielo nos cobijará.
Y los juegos harán sanar mis heridas. Y las risas me harán olvidar que os vi morir.
Que cada uno de vosotros tomó una parte de mi, que no hay circulo sin ustedes. No hay yo sin ustedes.
Siempre ibamos tarde, y no importaba un pepino. Lo que fuera, no iba a empezar sin nosotros.
Fortuna se había enamorado de nosotros, y estando juntos ni la muerte podía tocarnos.
Tu melodía no conmovió a los angeles, Lucy. Pero con tu saxo a tu lado, lo volverás a intentar.
Al fundador del circulo de artistas, Percival Darling. Tu mejor lienzo siempre me acompañará, tu sonrisa.
Sarah, tu abrazo no nos desamparó en las horas más oscuras. Merci desde el corazón.
En tu voz oíamos a los ruiseñores, y nunca te comiste uno, Michelle corazón.
Nos disteis todas las razones para sonreir entre lagrimas, y ni la muerte nos la hará fruncir.
Sus sueños reposan en la isla abandonada, junto al hospital de las canarias locas.
El resto los enterramos ahí. Donde encontramos a aquel fulano, a aquel Alexei Vivar.
Remamos, perforando la niebla oscura en aquellas madrugadas. Remamos, y yo llevaba la pala.
Y John dejó la sangre de sus uñas, arrancando las baldosas que os son lapida.
Y Emily se hirió un muslo, tallando los epitafios que nos impedirán olvidaros.
Los unicos afectos sinceros que habeis visto en la vida, los nuestros.
Nuestros como las sombras que se abrazaban a vosotros cuando nos ibamos al amanecer.
Al final, te ha alcanzado el destino, temerario Harry. Y comiendo chupetes te honrramos.
Porque tu si tenías cojones, pequeña Wendy. Y cantando tu canción te trajimos de vuelta.
Eras más feo que las canciones de las lavanderas, y nunca te agradecimos por ello. Paul.
Soñasteis con un mundo justo, y sincero. Con huerfanos adoptados y matrimonios felices.
Y cargaremos el peso de esos sueños, hasta el último de nuestros días. Gracias por los buenos tiempos.
Otro poema, con mi tradicional formato 5/7/5... Ojalá lo disfruten.
Con estirar la mano, tocabamos estrellas. Haciamos saltar a las nebulosas. Dioses en ciernes.
Quizás fue la tarde en que nos medimos para nuestros ataúdes. Nosotros bromeabamos, las medidas no.
De todos nosotros, sólo yo vivo aun. A lo que pueda extenderse la palabra vivir. Algunas veces apenas respiro.
En mi locura aun os veo venir. A aquel café abandonado, que no siempre lo estuvo.
Y aun nos reimos sin parar, coloreando nuestros futuros en el arte. Brindando con tazas de porcelana.
Generación de oro, nuestra placa persiste alli. Luces del nuevo siglo. Ejemplos a seguir.
Las lapidas han reemplazado los birretes. La mia sigue alli, ese a quien le robé su nombre.
Un extraño entre vosotros, mes amigues. Lo he dejado en mi lugar, ahora vivo por él.
En mis noches de tristeza he dormido sobre él, para estar más cerca de ustedes.
Con los pies extendidos y las manos cruzadas en la nuca, para escarbar en la memoria.
Y mis converse son el timón de mi barco, hasta encallar sin más remedio en el alba.
¿Exactamente donde, nos hemos dejado perder? Me lo pregunto cada media tarde.
Nos dejabamos flotar en aquel lago, con los uniformes del colegio. Admirando el cielo entre los arboles.
Con la cabeza recostada en el agua, y el pecho apenas visible. Con los pies hundidos al fondo.
Sonrientes, complacidos con ser y con estar. Aquel viñedo nos extraña profundamente.
La carretera también. Extraña como nos bromeabamos, al volver a la ciudad, empapados y felices.
Como nos subiamos en las espaldas de los otros, y como los otros decían que empezarían a cobrar.
De las carreras, y las tonterías. El juego nos hacía amigos, y los amigos son para siempre.
Ahora si que será para siempre, ahora tontearemos en la eternidad. Y el mismo cielo nos cobijará.
Y los juegos harán sanar mis heridas. Y las risas me harán olvidar que os vi morir.
Que cada uno de vosotros tomó una parte de mi, que no hay circulo sin ustedes. No hay yo sin ustedes.
Siempre ibamos tarde, y no importaba un pepino. Lo que fuera, no iba a empezar sin nosotros.
Fortuna se había enamorado de nosotros, y estando juntos ni la muerte podía tocarnos.
Tu melodía no conmovió a los angeles, Lucy. Pero con tu saxo a tu lado, lo volverás a intentar.
Al fundador del circulo de artistas, Percival Darling. Tu mejor lienzo siempre me acompañará, tu sonrisa.
Sarah, tu abrazo no nos desamparó en las horas más oscuras. Merci desde el corazón.
En tu voz oíamos a los ruiseñores, y nunca te comiste uno, Michelle corazón.
Nos disteis todas las razones para sonreir entre lagrimas, y ni la muerte nos la hará fruncir.
Sus sueños reposan en la isla abandonada, junto al hospital de las canarias locas.
El resto los enterramos ahí. Donde encontramos a aquel fulano, a aquel Alexei Vivar.
Remamos, perforando la niebla oscura en aquellas madrugadas. Remamos, y yo llevaba la pala.
Y John dejó la sangre de sus uñas, arrancando las baldosas que os son lapida.
Y Emily se hirió un muslo, tallando los epitafios que nos impedirán olvidaros.
Los unicos afectos sinceros que habeis visto en la vida, los nuestros.
Nuestros como las sombras que se abrazaban a vosotros cuando nos ibamos al amanecer.
Al final, te ha alcanzado el destino, temerario Harry. Y comiendo chupetes te honrramos.
Porque tu si tenías cojones, pequeña Wendy. Y cantando tu canción te trajimos de vuelta.
Eras más feo que las canciones de las lavanderas, y nunca te agradecimos por ello. Paul.
Soñasteis con un mundo justo, y sincero. Con huerfanos adoptados y matrimonios felices.
Y cargaremos el peso de esos sueños, hasta el último de nuestros días. Gracias por los buenos tiempos.
Otro poema, con mi tradicional formato 5/7/5... Ojalá lo disfruten.


