Magia potagia
Publicado: Jue Oct 14, 2010 10:50
Parece una ventana hacia lo desconocido.
Donde hurgar en mil rincones y panal de rica miel.
Estampidas de recuerdos porvenir, de cuyo ayer
emanan los sonidos ya pasados, en futuros convencidos.
Así hablaba Zoroastro:
No me han instruído para agradecer la satisfacción mayor.
Apenas recibo un poco de intuición febril.
Me quema la coartada de saberme nulo, en la ecuación.
Sé que habemos de morir.
Es una bendita ilusión, teletransportarnos hacia ébano y marfil.
Otro poema, ¡Petrof! Otra composición literaria...
Ella me ama, y yo, a ella, también. Lo averiguó Sherlock Holmes.
Vive debajo de mi cama. Es un monstruo Barba-azul...
Brotan esos exámenes, de trigonometría exponencial, llena de triángulos.
Hay, siempre, un observador. No te quepa duda, Albert Einstein.
Siempre, uno más que cuenta puntos a favor, si te comportas, guardando el canon.
Ese standard oficial de que el cuerpo es templo, y no cueva de ladrones...
Así hablaba Zoroastro:
Los ojos son ventanas, y de tu vida, enraizada en las costumbres, habrá rastro.
No se olvida un hijo que ha mamado, bajo el sol, buenas semanas.
Son los tiempos de la leche. Es masa la Galaxia.
Es masa que perpetúa sus hermosos, nobles, cánticos.
Apenas recibo un poco de intuición febril.
Y no baila por nadie en especial... Son infinitos los planetas habitados.
Sé que habemos de morir. Así hablaba Zoroastro:
Hay, siempre, un observador. Otro poema, ¡Petrof! Otra composición literaria...
No me han instruído para agradecer la satisfacción mayor.
Estampidas de recuerdos porvenir...
Es una bendita ilusión, teletransportarnos hacia ébano y marfil.
Los ojos son ventanas.
Donde hurgar en mil rincones y panal de rica miel.
Estampidas de recuerdos porvenir, de cuyo ayer
emanan los sonidos ya pasados, en futuros convencidos.
Así hablaba Zoroastro:
No me han instruído para agradecer la satisfacción mayor.
Apenas recibo un poco de intuición febril.
Me quema la coartada de saberme nulo, en la ecuación.
Sé que habemos de morir.
Es una bendita ilusión, teletransportarnos hacia ébano y marfil.
Otro poema, ¡Petrof! Otra composición literaria...
Ella me ama, y yo, a ella, también. Lo averiguó Sherlock Holmes.
Vive debajo de mi cama. Es un monstruo Barba-azul...
Brotan esos exámenes, de trigonometría exponencial, llena de triángulos.
Hay, siempre, un observador. No te quepa duda, Albert Einstein.
Siempre, uno más que cuenta puntos a favor, si te comportas, guardando el canon.
Ese standard oficial de que el cuerpo es templo, y no cueva de ladrones...
Así hablaba Zoroastro:
Los ojos son ventanas, y de tu vida, enraizada en las costumbres, habrá rastro.
No se olvida un hijo que ha mamado, bajo el sol, buenas semanas.
Son los tiempos de la leche. Es masa la Galaxia.
Es masa que perpetúa sus hermosos, nobles, cánticos.
Apenas recibo un poco de intuición febril.
Y no baila por nadie en especial... Son infinitos los planetas habitados.
Sé que habemos de morir. Así hablaba Zoroastro:
Hay, siempre, un observador. Otro poema, ¡Petrof! Otra composición literaria...
No me han instruído para agradecer la satisfacción mayor.
Estampidas de recuerdos porvenir...
Es una bendita ilusión, teletransportarnos hacia ébano y marfil.
Los ojos son ventanas.

