
GOLONDRINA
Mis ojos tendrán tu ausencia
enredada en las pupilas,
llueve en mi cielo,
hay lágrimas en despedida,
hay,
suspiros que caen como hojas,
en vaivén,
de una tarde suspendida.
Habrá huecos de palabras
silencio de pasiones en mis venas,
no estarán tus manos tersas
para acariciar mis penas.
Tu risa, alegre, cantarina,
constancia de mis días,
estará muda como piedra,
no sentiré tu amor
subir caliente como hiedra
y tomar,
por asalto, al corazón.
Tu mano no escribirá poemas,
no se escuchará tu voz,
habrá ecos solamente
retumbando en un rincón,
escondido de mi alma,
donde tengo anidada la ilusión.
Retorna pronto golondrina
a barrer con esa ausencia,
retorna alegre con tu canto,
tu experiencia,
a ocupar mi corazón.
Leonardo Sáenz B.






















