La oscuridad del sendero con mi último aliento...
Publicado: Lun Ago 30, 2010 10:37
(Es un mini relato mío que he echo con versos ^^)
En cientos de senderos
ví la muerte acecharme,
el viento gritaba tu nombre,
era imposible escaparme.
Con ojos de furia,
y dientes sangrientos,
apareció delante mía,
un vampiro sediento.
Desapareció en un instante,
¿Sería tan solo un sueño?
¿O un espíritu incesante,
que me quiere robar el aliento?
Un dolor agudo se acentua en mi pecho,
me levanté con orgullo,
y empezé a construir mi propio lecho.
La carne de mis dedos,
se hundía en la tierra mojada,
obtuve una señal de las sombras,
comenzé a escuxar una balada.
Un pitido en mis oidos,
dolor intenso en mi alma,
¡es la muerte que me busca!
¡Es la muerte que me encuentra!
Nunca me ha gustado huir,
así que, enfrentándome a mis miedos,
torné los ojos de golpe,
y recuperé mi cansado aliento.
Miré sin temor al cielo,
alzé los brazos con desdén,
-¡Ven a por mí, muerte!
-¡Ven! Que aquí te esperaré!
Y mientras mi voz se esparcía por el mundo,
mientras las nieblas venían a buscarme,
me enfrenté a la oscuridad de los senderos diciendo:
-No será mas valiente el mas fuerte,
sino el que mas aguante.
Y así postrada con mi orgullo, en mi eterno letargo,
desfalleciendo poco a poco con un murmullo, digo de nuevo:
-Mis gemidos no son dolor, sino risas!
-Aquí no muere mi mente, sólo mi cuerpo,
-Yo segiré viviendo, para proseguir...
-Por la oscuridad de éste sendero...
-Que hoy no me quita mi último aliento...
En cientos de senderos
ví la muerte acecharme,
el viento gritaba tu nombre,
era imposible escaparme.
Con ojos de furia,
y dientes sangrientos,
apareció delante mía,
un vampiro sediento.
Desapareció en un instante,
¿Sería tan solo un sueño?
¿O un espíritu incesante,
que me quiere robar el aliento?
Un dolor agudo se acentua en mi pecho,
me levanté con orgullo,
y empezé a construir mi propio lecho.
La carne de mis dedos,
se hundía en la tierra mojada,
obtuve una señal de las sombras,
comenzé a escuxar una balada.
Un pitido en mis oidos,
dolor intenso en mi alma,
¡es la muerte que me busca!
¡Es la muerte que me encuentra!
Nunca me ha gustado huir,
así que, enfrentándome a mis miedos,
torné los ojos de golpe,
y recuperé mi cansado aliento.
Miré sin temor al cielo,
alzé los brazos con desdén,
-¡Ven a por mí, muerte!
-¡Ven! Que aquí te esperaré!
Y mientras mi voz se esparcía por el mundo,
mientras las nieblas venían a buscarme,
me enfrenté a la oscuridad de los senderos diciendo:
-No será mas valiente el mas fuerte,
sino el que mas aguante.
Y así postrada con mi orgullo, en mi eterno letargo,
desfalleciendo poco a poco con un murmullo, digo de nuevo:
-Mis gemidos no son dolor, sino risas!
-Aquí no muere mi mente, sólo mi cuerpo,
-Yo segiré viviendo, para proseguir...
-Por la oscuridad de éste sendero...
-Que hoy no me quita mi último aliento...

