DEJAME VIVIRTE.
Publicado: Sab Jul 17, 2010 14:13
DEJAME VIVIRTE.
Déjame perderme en tus vedados secretos,
besando el níveo marfil de tus labios abiertos,
es caricia a mi rostro la tenue brisa de tu aliento,
que penetra mis sentidos cuál sutileza de viento.
Cautívame con la quietud de tu silente sonrisa,
extasiándome con el albo diamante de tu mirada;
Prodígame esa tersura de piel que tanto hechiza,
y tus exquisitas fragancias de nardo en alborada.
Déjame volar paciente tus supremos cielos
atado a la libertad de tus amantes ojos,
ser celoso custodio de todos tus anhelos,
haciendo del olvido indeseados despojos.
Déjame contemplarte en el marco de lo eterno,
trascendiendo contigo sus fronteras al infinito,
fertilizar tu amor cómo flor en tórrido invierno,
que sin prejuicio esparce su aroma tan exquisito.
Quiero ofrendarte en la cúspide del sentimiento,
esa emoción sublime que desborda enamorada,
perpetuarte en la intimidad del pensamiento,
haciendo de mi corazón tu lecho y tu morada.
Ansío acariciar de tu cuerpo cada borde,
y rebozar a besos cada espacio de tu piel,
tus deseos y los míos en amante acorde,
degustándole al amor su apetecida miel.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Junio 1 del 2010.
Déjame perderme en tus vedados secretos,
besando el níveo marfil de tus labios abiertos,
es caricia a mi rostro la tenue brisa de tu aliento,
que penetra mis sentidos cuál sutileza de viento.
Cautívame con la quietud de tu silente sonrisa,
extasiándome con el albo diamante de tu mirada;
Prodígame esa tersura de piel que tanto hechiza,
y tus exquisitas fragancias de nardo en alborada.
Déjame volar paciente tus supremos cielos
atado a la libertad de tus amantes ojos,
ser celoso custodio de todos tus anhelos,
haciendo del olvido indeseados despojos.
Déjame contemplarte en el marco de lo eterno,
trascendiendo contigo sus fronteras al infinito,
fertilizar tu amor cómo flor en tórrido invierno,
que sin prejuicio esparce su aroma tan exquisito.
Quiero ofrendarte en la cúspide del sentimiento,
esa emoción sublime que desborda enamorada,
perpetuarte en la intimidad del pensamiento,
haciendo de mi corazón tu lecho y tu morada.
Ansío acariciar de tu cuerpo cada borde,
y rebozar a besos cada espacio de tu piel,
tus deseos y los míos en amante acorde,
degustándole al amor su apetecida miel.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Junio 1 del 2010.
