INCERTIDUMBRE.
Publicado: Mié Jul 14, 2010 12:06
INCERTIDUMBRE.
Veo el horizonte y al final del camino,
tus ojos castaños me seducen andarlo,
he vagado ya cómo errante peregrino
y ese deseado final no puedo avizorarlo.
Eres palpable realidad inmersa en mi vida,
que veda la impía fatalidad de la ausencia,
eres cómo arco iris en involuntaria partida,
cuándo egoísta el sol se le oculta sin clemencia.
La gran incertidumbre sobre mí se cernida,
doblega toda voluntad cómo sombra inerte,
esa mirada de miel que tanto hiere y castiga,
enciende en mis adentros el ansia de tenerte.
Veo tu amado rostro cómo estrella en la noche,
cómo el cansado Ocaso se oculta en el infinito,
así tu recuerdo de mi nostalgia hace derroche,
haciendo dentro del corazón su palpitar contrito.
Vaga el pensamiento en la distancia perdido,
que incansable te busca en su incierto destino,
no hay pena ni dolor que lo haga volver rendido
y no descansará hasta no ver el final del camino.
Todo es incierto aunque tu amor es veraz,
cómo verdadera tu presencia en cada delirio,
a pesar de la ausencia mi alma está en paz,
sumida en tu añoranza su dulce martirio.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 7 del 2010.
Veo el horizonte y al final del camino,
tus ojos castaños me seducen andarlo,
he vagado ya cómo errante peregrino
y ese deseado final no puedo avizorarlo.
Eres palpable realidad inmersa en mi vida,
que veda la impía fatalidad de la ausencia,
eres cómo arco iris en involuntaria partida,
cuándo egoísta el sol se le oculta sin clemencia.
La gran incertidumbre sobre mí se cernida,
doblega toda voluntad cómo sombra inerte,
esa mirada de miel que tanto hiere y castiga,
enciende en mis adentros el ansia de tenerte.
Veo tu amado rostro cómo estrella en la noche,
cómo el cansado Ocaso se oculta en el infinito,
así tu recuerdo de mi nostalgia hace derroche,
haciendo dentro del corazón su palpitar contrito.
Vaga el pensamiento en la distancia perdido,
que incansable te busca en su incierto destino,
no hay pena ni dolor que lo haga volver rendido
y no descansará hasta no ver el final del camino.
Todo es incierto aunque tu amor es veraz,
cómo verdadera tu presencia en cada delirio,
a pesar de la ausencia mi alma está en paz,
sumida en tu añoranza su dulce martirio.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 7 del 2010.
