Rara avis in terris
Publicado: Dom May 16, 2010 07:07
Alguno ha robado la mitad de la luna...
¡Qué gente, por Dios Santo! ¡Ya no respetan nada!
Semejan ese viento que le roba a la duna
la cresta majestuosa de su arcilla dorada.
Apenas hace días que yo la vi todita,
radiante, bien redonda sobre la audaz montaña;
mas, alguien a hurtadillas, al verla tan bonita
robó la mitad de ella con inaudita saña.
¡Qué bárbaros, Dios mío! Ya no hay en quién confiar.
Apenas te descuidas por un solo segundo
y no faltará alguno que te querrá arrancar
lo que con tanto esfuerzo lograste en este mundo...
Tan bella que lucía la luna. Con qué brillo,
redonda como bola de plata, de cristal,
a veces combinada de límpido amarillo
o bien con la blancura radiante y celestial.
Si a mí que soy tan pobre, que nada puedo dar,
no sé quién me ha robado del pecho el corazón,
porque antes lo tenía, lo puedo confirmar...;
pero me lo han robado sin consideración.
Alguno ha robado la mitad de la luna,
a ella que nos brinda fecunda inspiración.
¡ALERTA! compañeros poetas. Hay alguna
persona entre nosotros que puede ser ladrón.
Busquemos al culpable. No es justo que pasemos
por alto tan nefasta, tan deplorable acción
y que cruzados todos de brazos nos quedemos.
Busquemos al culpable y a darle su lección.
Que sepa que no puede nomás por sus pistolas
andar ahí robando lo que de todos es.
Al rato va, se roba del mar hasta las olas
y si nos descuidamos lo hará tres veces tres...
Heriberto Bravo Bravo SS.CC
¡Qué gente, por Dios Santo! ¡Ya no respetan nada!
Semejan ese viento que le roba a la duna
la cresta majestuosa de su arcilla dorada.
Apenas hace días que yo la vi todita,
radiante, bien redonda sobre la audaz montaña;
mas, alguien a hurtadillas, al verla tan bonita
robó la mitad de ella con inaudita saña.
¡Qué bárbaros, Dios mío! Ya no hay en quién confiar.
Apenas te descuidas por un solo segundo
y no faltará alguno que te querrá arrancar
lo que con tanto esfuerzo lograste en este mundo...
Tan bella que lucía la luna. Con qué brillo,
redonda como bola de plata, de cristal,
a veces combinada de límpido amarillo
o bien con la blancura radiante y celestial.
Si a mí que soy tan pobre, que nada puedo dar,
no sé quién me ha robado del pecho el corazón,
porque antes lo tenía, lo puedo confirmar...;
pero me lo han robado sin consideración.
Alguno ha robado la mitad de la luna,
a ella que nos brinda fecunda inspiración.
¡ALERTA! compañeros poetas. Hay alguna
persona entre nosotros que puede ser ladrón.
Busquemos al culpable. No es justo que pasemos
por alto tan nefasta, tan deplorable acción
y que cruzados todos de brazos nos quedemos.
Busquemos al culpable y a darle su lección.
Que sepa que no puede nomás por sus pistolas
andar ahí robando lo que de todos es.
Al rato va, se roba del mar hasta las olas
y si nos descuidamos lo hará tres veces tres...
Heriberto Bravo Bravo SS.CC

