RECORDACION.
Publicado: Sab Ene 30, 2010 05:19
RECORDACION.
Torné a pegar las hojas del calendario arrancadas,
volviendo en imaginario vuelo al florido pasado,
vivencias reales que dejan sus historias tiradas,
concretando la añoranza que el tiempo se ha llevado
No quemaré los escritos motivo de tu llanto,
secretos los guardaré con las nostalgias mías.
No escribiré esas tristezas que lastiman tanto,
que entre dolor y abandono se unen nuestras vidas.
Yo nunca fui tuyo y tu no fuiste mía,
en la intimidad del alma nos amamos,
sin tocarnos silente amor nos consumía,
y en la ausencia.. Se unían nuestras manos.
Quizá nos amamos con esa ilusión que se entrega,
en los silencios del amor imposible pero deseado,
sentimiento que sin pensarlo cautiva y doblega,
haciendo sumisa la razón al palpitar enamorado.
Y te extraña el recuerdo que no olvida,
también la distancia que inhibe tu calor,
te añora mi alma en el adiós sin despedida,
que doliente y herida persevera en tu amor.
¿Cómo no decir te amo si mi alma lo grita?,
emoción sin voz que planté en tus adentros,
amor necio que dentro de mis venas transita,
recordación sublime de tan gratos momentos.
Y quedó tu aroma prendida en el sendero,
esa esencia que se distingue de las flores,
no son aromas de flores las que quiero,
pues en el alma arraigo tus innatos olores.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Enero 29 del 2010.
Torné a pegar las hojas del calendario arrancadas,
volviendo en imaginario vuelo al florido pasado,
vivencias reales que dejan sus historias tiradas,
concretando la añoranza que el tiempo se ha llevado
No quemaré los escritos motivo de tu llanto,
secretos los guardaré con las nostalgias mías.
No escribiré esas tristezas que lastiman tanto,
que entre dolor y abandono se unen nuestras vidas.
Yo nunca fui tuyo y tu no fuiste mía,
en la intimidad del alma nos amamos,
sin tocarnos silente amor nos consumía,
y en la ausencia.. Se unían nuestras manos.
Quizá nos amamos con esa ilusión que se entrega,
en los silencios del amor imposible pero deseado,
sentimiento que sin pensarlo cautiva y doblega,
haciendo sumisa la razón al palpitar enamorado.
Y te extraña el recuerdo que no olvida,
también la distancia que inhibe tu calor,
te añora mi alma en el adiós sin despedida,
que doliente y herida persevera en tu amor.
¿Cómo no decir te amo si mi alma lo grita?,
emoción sin voz que planté en tus adentros,
amor necio que dentro de mis venas transita,
recordación sublime de tan gratos momentos.
Y quedó tu aroma prendida en el sendero,
esa esencia que se distingue de las flores,
no son aromas de flores las que quiero,
pues en el alma arraigo tus innatos olores.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Enero 29 del 2010.
