MI PAN Y MI CALIZ.
Publicado: Dom Ene 10, 2010 03:45
MI PAN Y MI CALlZ.
La cercanía de tu boca me es incitante ambrosía,
carnoso púrpura que ofrenda su apetecida dulzura.
Trémulos labios que sublimizan caricia tan apetecida,
silencios del alma que prodigan inagotable ternura.
Cuerpos que comulgan sus coincidentes deseos,
emociones que se agolpan ansiosas a prodigarse,
pieles erizadas entre brazos cuáles férreos arpeos,
sojuzgando los sentidos en el ansia de entregarse.
Celestiales apetitos en que perduran sentimientos,
silentes promesas inmersas en pasionales suspiros,
grande es el amor manifiesto en efímeros momentos,
nobles anhelos plasmados en indelebles papiros.
Amada ilusión que recorre cada rincón de la vida,
desbordado manantial contenido en apacible mar,
en cada beso se deposita una esperanza rendida
y el inquieto corazón dice te amo en cada palpitar.
Es tu cuerpo suculento pan sobre mi mesa,
que hace degustar de tu piel su excitante vino,
dilecto cáliz por el que pierdo la cabeza,
pero que mantiene unida tu vida a mi destino.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Enero 9 del 2,010.
La cercanía de tu boca me es incitante ambrosía,
carnoso púrpura que ofrenda su apetecida dulzura.
Trémulos labios que sublimizan caricia tan apetecida,
silencios del alma que prodigan inagotable ternura.
Cuerpos que comulgan sus coincidentes deseos,
emociones que se agolpan ansiosas a prodigarse,
pieles erizadas entre brazos cuáles férreos arpeos,
sojuzgando los sentidos en el ansia de entregarse.
Celestiales apetitos en que perduran sentimientos,
silentes promesas inmersas en pasionales suspiros,
grande es el amor manifiesto en efímeros momentos,
nobles anhelos plasmados en indelebles papiros.
Amada ilusión que recorre cada rincón de la vida,
desbordado manantial contenido en apacible mar,
en cada beso se deposita una esperanza rendida
y el inquieto corazón dice te amo en cada palpitar.
Es tu cuerpo suculento pan sobre mi mesa,
que hace degustar de tu piel su excitante vino,
dilecto cáliz por el que pierdo la cabeza,
pero que mantiene unida tu vida a mi destino.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Enero 9 del 2,010.