DESDE MI ABANDONO (Te amo y me alejas Tarde Gris)
Publicado: Vie Dic 18, 2009 13:49
DESDE MI ABANDONO.
En la fría soledad de este oscuro faro,
veo en mi mar de tu barca su partida,
la distancia azul hoy de triste morado,
te envuelve en su gris bruma esparcida.
Lloran las nostalgias lágrimas saladas,
que escapan prontas sobre brisas marinas,
vuelan sin alas por el viento arrastradas,
en postrer adiós de estos ojos que no miras.
Duelen los silencios en esta playa tan querida,
turba el alma ese desfile de gaviotas al marchar,
cálida arena que sin tu cuerpo no me es apetecida,
añorando la tierna candidez de tus labios al besar.
Confidente mar de tantos romances y promesas,
perseveras inmutable en tu estático caminar,
tu murmullo canta penas, alegrías o tristezas,
que todo amante dentro tus aguas suele ocultar.
Salpica mi cuerpo tu refrescante oleaje,
rememorando de mi amada su caricia,
pero al marchar lleva de doliente equipaje,
recuerdo de ese amor que marchó a toda prisa.
Y en mi lóbrego extasío en este dorado Ocaso,
en esta misma playa y frente a nuestro mar.
No sé si me recuerdas o me olvidaste acaso,
pero yo en vez de olvidarte… ¡Te vengo a esperar!.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Diciembre 18 del 2009.
En la fría soledad de este oscuro faro,
veo en mi mar de tu barca su partida,
la distancia azul hoy de triste morado,
te envuelve en su gris bruma esparcida.
Lloran las nostalgias lágrimas saladas,
que escapan prontas sobre brisas marinas,
vuelan sin alas por el viento arrastradas,
en postrer adiós de estos ojos que no miras.
Duelen los silencios en esta playa tan querida,
turba el alma ese desfile de gaviotas al marchar,
cálida arena que sin tu cuerpo no me es apetecida,
añorando la tierna candidez de tus labios al besar.
Confidente mar de tantos romances y promesas,
perseveras inmutable en tu estático caminar,
tu murmullo canta penas, alegrías o tristezas,
que todo amante dentro tus aguas suele ocultar.
Salpica mi cuerpo tu refrescante oleaje,
rememorando de mi amada su caricia,
pero al marchar lleva de doliente equipaje,
recuerdo de ese amor que marchó a toda prisa.
Y en mi lóbrego extasío en este dorado Ocaso,
en esta misma playa y frente a nuestro mar.
No sé si me recuerdas o me olvidaste acaso,
pero yo en vez de olvidarte… ¡Te vengo a esperar!.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Diciembre 18 del 2009.