DESDE MIS SILENCIOS.
Publicado: Lun Dic 07, 2009 01:48
DESDE MIS SILENCIOS.
Te amo y vivo en los íntimos silencios de mi ser
este amor no correspondido más no rechazado,
idealizándote mía en esta soledad amada mujer,
es tu delirante ausencia grata presencia a mi lado.
Quizá Tú no me ames en este amor ignorado,
secreto arraigado en mis deseos inconfesos,
No vivo emociones si no del corazón su dictado
que palpita su enamoro añorando tus besos.
Bella ilusión en que gritan mis silencios,
esas nostalgias que bullen del pensamiento,
dolientes quimeras esparcidas a los vientos,
tocan tu indiferencia amando tus desprecios.
Vivir sin tu amor he intentado más es imposible,
es cómo pretender animar un cuerpo sin alma.
El Arco Iris en abrumado cielo no se hace visible,
ni el sol se enciende sin el despertar del alba.
Es tan fría la soledad cómo escarcha de hielo,
así de gélida es la muerte adueñándose de la vida.
También en la ausencia es tan frío el desvelo
Y entre oscuridad y niebla la ilusión extravía.
He erguido mi altar a tu alma bella,
profanando de tus sueños su pureza,
no es sacrilegio acariciar una estrella,
cuándo por amar se pierde la cabeza.
Y te amo, amo cada cosa que tus ojos miran,
adoro cada suspiro tuyo en mi lóbrego silencio,
hago mía cada caricia que tus manos prodigan,
aunque mis labios no te confiesen lo que pienso.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, 6 de Diciembre del 2009.
Te amo y vivo en los íntimos silencios de mi ser
este amor no correspondido más no rechazado,
idealizándote mía en esta soledad amada mujer,
es tu delirante ausencia grata presencia a mi lado.
Quizá Tú no me ames en este amor ignorado,
secreto arraigado en mis deseos inconfesos,
No vivo emociones si no del corazón su dictado
que palpita su enamoro añorando tus besos.
Bella ilusión en que gritan mis silencios,
esas nostalgias que bullen del pensamiento,
dolientes quimeras esparcidas a los vientos,
tocan tu indiferencia amando tus desprecios.
Vivir sin tu amor he intentado más es imposible,
es cómo pretender animar un cuerpo sin alma.
El Arco Iris en abrumado cielo no se hace visible,
ni el sol se enciende sin el despertar del alba.
Es tan fría la soledad cómo escarcha de hielo,
así de gélida es la muerte adueñándose de la vida.
También en la ausencia es tan frío el desvelo
Y entre oscuridad y niebla la ilusión extravía.
He erguido mi altar a tu alma bella,
profanando de tus sueños su pureza,
no es sacrilegio acariciar una estrella,
cuándo por amar se pierde la cabeza.
Y te amo, amo cada cosa que tus ojos miran,
adoro cada suspiro tuyo en mi lóbrego silencio,
hago mía cada caricia que tus manos prodigan,
aunque mis labios no te confiesen lo que pienso.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, 6 de Diciembre del 2009.

