Mora de Dulces Manos
Publicado: Mar Dic 01, 2009 01:01
Mora de dulces manos que, incansables,
mágicos poemas escriben.
Manos que, como cascada,
producen versos preñados de ternura.
de amor y ternura preñados.
Escucha el llorar que expresa
la angustia de mi alma por la pérdida
de mi ancestral Andalucía.
Con tristeza mis ojos y mi corazón lloran
por mi amada tierra:
por Granada y las Alpujarras.
Mora, la mora de mis sueños,
la mora de mi Al-Hambra,
por ti luché con ahínco contra el cristiano.
Mora, que en Granada su corazón perdió
cuando el bárbaro invasor con lujuria le miró.
Mora, que nunca su corazón al mío entregó.
Como te amo mora. Mora, como te amo.
Tantos siglos han pasado,
desde que la Al-Hambra dejamos.
Mi corazón aún añora al tuyo,
Añora ese amor que me prometiste;
el que nunca me has entregado.
Ah, mora, rinde tu amor a mi devociòn.
A mi amor entrega tu corazón,
a mi alma entrega tu alma.
Cuando esto pase, mi amor reiteraré
en los jardines de nuestro palacio de verano,
La eternidad entonces nos reunirá,
más allá de la muerte, más allá del renacer:
En cuerpos diferentes, en sexos diferentes;
con diferentes ojos, con labios no conocidos.
nos volveremos a encontrar.
Más allá del tiempo, por la eternidad.
16.06.03. Myriam Reyes-Peña.
All author`s Rights reserved
mágicos poemas escriben.
Manos que, como cascada,
producen versos preñados de ternura.
de amor y ternura preñados.
Escucha el llorar que expresa
la angustia de mi alma por la pérdida
de mi ancestral Andalucía.
Con tristeza mis ojos y mi corazón lloran
por mi amada tierra:
por Granada y las Alpujarras.
Mora, la mora de mis sueños,
la mora de mi Al-Hambra,
por ti luché con ahínco contra el cristiano.
Mora, que en Granada su corazón perdió
cuando el bárbaro invasor con lujuria le miró.
Mora, que nunca su corazón al mío entregó.
Como te amo mora. Mora, como te amo.
Tantos siglos han pasado,
desde que la Al-Hambra dejamos.
Mi corazón aún añora al tuyo,
Añora ese amor que me prometiste;
el que nunca me has entregado.
Ah, mora, rinde tu amor a mi devociòn.
A mi amor entrega tu corazón,
a mi alma entrega tu alma.
Cuando esto pase, mi amor reiteraré
en los jardines de nuestro palacio de verano,
La eternidad entonces nos reunirá,
más allá de la muerte, más allá del renacer:
En cuerpos diferentes, en sexos diferentes;
con diferentes ojos, con labios no conocidos.
nos volveremos a encontrar.
Más allá del tiempo, por la eternidad.
16.06.03. Myriam Reyes-Peña.
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