"ACEPTACIÓN"
Publicado: Mar Nov 03, 2009 00:17

"ACEPTACIÓN"
“Maldije cada lágrima que derramaste por mí,
porque yo fui la causa de la pena en tu alma…
Maldije hasta mi vida… deseándome la muerte…”
Aquí en la despedida… las cadenas aprietan,
los recuerdos deambulan… son espíritus en pena…
Aquí en la despedida… susurran las quimeras
que con sed se quedaron con sus puertas abiertas…
Arrastrándose van…
un vestido de novia…
la cunita de un niño…
las alianzas que lloran…
Y en el fondo se ahogan los suspiros que dejan
las razones que afloran más allá que la queja…
El amor se perdió sin volver a su senda
y en los brazos dejó tantas rabias ajenas…
Te juzgué… me juzgaste…
¡Como hieren las letras,
que al brotar de los labios
se han metido en las venas…!
No se puede entender cómo tapan la esencia…
Y el espejo en los ojos nos refleje tan crueles
olvidando los lazos que nos unen aún…
Y me enfrentas… y te enfrento
mientras gritan los cielos…
Y los ángeles piden
que se callen los ecos…
Retrocedo dos pasos… y te miro de nuevo…
El silencio me cubre un segundo los miedos…
Allí estás… aquí estoy…
nada cambia los hechos…
Es entonces que entiendo
que a pesar del destino que separa el camino…
Mis deseos no tienen egoísmos ni odios
porque quiero con ansias que tú seas feliz…
Formarás parte siempre… del latido en mi pecho
porque fuiste importante en mi vida también…
Ya no quiero más llanto ni dolor en tu tiempo
y a los cielos entrego cada rezo por ti…
Retrocedo… dejando… con dolor nuestras vidas
implorando que sigas proyectando tu ser…
Y que Dios te bendiga… reconforte tu alma
y te llene de gracias… porque así debe ser…
porque yo fui la causa de la pena en tu alma…
Maldije hasta mi vida… deseándome la muerte…”
Aquí en la despedida… las cadenas aprietan,
los recuerdos deambulan… son espíritus en pena…
Aquí en la despedida… susurran las quimeras
que con sed se quedaron con sus puertas abiertas…
Arrastrándose van…
un vestido de novia…
la cunita de un niño…
las alianzas que lloran…
Y en el fondo se ahogan los suspiros que dejan
las razones que afloran más allá que la queja…
El amor se perdió sin volver a su senda
y en los brazos dejó tantas rabias ajenas…
Te juzgué… me juzgaste…
¡Como hieren las letras,
que al brotar de los labios
se han metido en las venas…!
No se puede entender cómo tapan la esencia…
Y el espejo en los ojos nos refleje tan crueles
olvidando los lazos que nos unen aún…
Y me enfrentas… y te enfrento
mientras gritan los cielos…
Y los ángeles piden
que se callen los ecos…
Retrocedo dos pasos… y te miro de nuevo…
El silencio me cubre un segundo los miedos…
Allí estás… aquí estoy…
nada cambia los hechos…
Es entonces que entiendo
que a pesar del destino que separa el camino…
Mis deseos no tienen egoísmos ni odios
porque quiero con ansias que tú seas feliz…
Formarás parte siempre… del latido en mi pecho
porque fuiste importante en mi vida también…
Ya no quiero más llanto ni dolor en tu tiempo
y a los cielos entrego cada rezo por ti…
Retrocedo… dejando… con dolor nuestras vidas
implorando que sigas proyectando tu ser…
Y que Dios te bendiga… reconforte tu alma
y te llene de gracias… porque así debe ser…

