Tragedia griega
Publicado: Mar Oct 20, 2009 03:09
Tragedia en la Al-Hambra
La Al-Hambra está en tu sangre.
Es por eso que la añoras;
la visitas tanto como puedes.
¡Tu sangre fue mora en su totalidad!
Tú fuiste, de la Al-Hambra,
una de sus princesas.
La favorita del Sultán,
Te adoraba
por sobre todas las cosas...
Siendo princesa, no fuiste Sultana.
Ese titulo ya lo detentaba
quien era tu madre.
Tú, princesa,
fuiste la hija favorita de ambos:
tu padre y tu madre.
.La tristeza te llevó a la muerte:
Ver que jamás podrías consumar
tu amor de mujer con quien era tu padre;
marido de tu madre.
Esta triste historia terminó
el día en que tú, princesa,
te arrojaste al vacío
desde el balcón del palacio de verano.
El duelo por tu muerte fue largo y doloroso.
Tu madre se culpaba
por no saber el motivo por el cual tú, su hija,
te suicidaste.
Tu padre no se repuso jamás de este golpe.
El te amaba a ti, su hija,
con la ternura que el padre ama,
Con la pasión del amante te deseaba.
Más jamás hizo de su deseo
un acto de pasión contigo,
la hija que adoraba.
La tristeza reinó en el palacio hasta el día
en que tu padre y tu madre murieron.
Te preguntas si esto es sólo un cuento,
entre muchos otros,
que en el harem inventaron.
Te preguntas cómo una hija
pudo amar así a su padre;
cómo un padre
pudo amar así a su hija.
Sucede ¿recuerdas los mitos griegos?
El mito de Edipo y el de Electra
similares historias fueron
Los personajes otros fueron,
cierto.
El trasfondo de estos mitos
allí están, en lo profundo del corazón
de cada uno, latente.
Es gran fortuna que podamos sublimar
el amor por nuestros padres,
si así no fuese, no habría futuro.
Nos convertiríamos en dioses, en semidioses,
en seres humanos
actuando en tragedias griegas.
Por eso te digo:
deja la añoranza atrás.
Vive cada día en esta vida
con extremo ardor, con pasión.
Esta es una nueva oportunidad;
la de vivir
lo que a tu edad corresponde vivir;
la de amar
a quien corresponde amar.
Ahora es el tiempo de no equivocarse.
Ahora es el tiempo de lograr,
de atesorar, la felicidad.
Debes saber que la felicidad
esta hecha de pequeños momentos;
lo sublime dura
lo que un relámpago.
No te quedes rezagada,
mirando hacia el pasado
es el presente lo que necesita
tu atención,
es el presente la base del futuro.
Tampoco te proyectes en el futuro
sin poner atención al presente.
Aprende de la equivocación de la princesa
no supo vivir el amor presente:
el amor filial.
Proyectó su amor a la etapa adulta,
se equivocó y al suicidio recurrió.
No queremos más ¡tragedias griegas!
La Al-Hambra está en tu sangre.
Es por eso que la añoras;
la visitas tanto como puedes.
¡Tu sangre fue mora en su totalidad!
Tú fuiste, de la Al-Hambra,
una de sus princesas.
La favorita del Sultán,
Te adoraba
por sobre todas las cosas...
Siendo princesa, no fuiste Sultana.
Ese titulo ya lo detentaba
quien era tu madre.
Tú, princesa,
fuiste la hija favorita de ambos:
tu padre y tu madre.
.La tristeza te llevó a la muerte:
Ver que jamás podrías consumar
tu amor de mujer con quien era tu padre;
marido de tu madre.
Esta triste historia terminó
el día en que tú, princesa,
te arrojaste al vacío
desde el balcón del palacio de verano.
El duelo por tu muerte fue largo y doloroso.
Tu madre se culpaba
por no saber el motivo por el cual tú, su hija,
te suicidaste.
Tu padre no se repuso jamás de este golpe.
El te amaba a ti, su hija,
con la ternura que el padre ama,
Con la pasión del amante te deseaba.
Más jamás hizo de su deseo
un acto de pasión contigo,
la hija que adoraba.
La tristeza reinó en el palacio hasta el día
en que tu padre y tu madre murieron.
Te preguntas si esto es sólo un cuento,
entre muchos otros,
que en el harem inventaron.
Te preguntas cómo una hija
pudo amar así a su padre;
cómo un padre
pudo amar así a su hija.
Sucede ¿recuerdas los mitos griegos?
El mito de Edipo y el de Electra
similares historias fueron
Los personajes otros fueron,
cierto.
El trasfondo de estos mitos
allí están, en lo profundo del corazón
de cada uno, latente.
Es gran fortuna que podamos sublimar
el amor por nuestros padres,
si así no fuese, no habría futuro.
Nos convertiríamos en dioses, en semidioses,
en seres humanos
actuando en tragedias griegas.
Por eso te digo:
deja la añoranza atrás.
Vive cada día en esta vida
con extremo ardor, con pasión.
Esta es una nueva oportunidad;
la de vivir
lo que a tu edad corresponde vivir;
la de amar
a quien corresponde amar.
Ahora es el tiempo de no equivocarse.
Ahora es el tiempo de lograr,
de atesorar, la felicidad.
Debes saber que la felicidad
esta hecha de pequeños momentos;
lo sublime dura
lo que un relámpago.
No te quedes rezagada,
mirando hacia el pasado
es el presente lo que necesita
tu atención,
es el presente la base del futuro.
Tampoco te proyectes en el futuro
sin poner atención al presente.
Aprende de la equivocación de la princesa
no supo vivir el amor presente:
el amor filial.
Proyectó su amor a la etapa adulta,
se equivocó y al suicidio recurrió.
No queremos más ¡tragedias griegas!
