Lo que trajo la noche.-
Publicado: Sab Ago 15, 2009 09:29
Erase una noche solitaria,
Tan negra como un carbón,
Me encontraba meditando,
A la orilla del fogón.
Atizando soledades, mar adentro
Whisky escocés quemaba el aliento,
El gato magullando tierno,
Interactuaba ajeno tras
Un hiperboleo ovillo.
Afuera el céfiro campestre,
Blanqueaba hasta la sangre
de las mas bravías animas.
Un esbozo de nieve,
Remataba el lúgubre
y bucólico paisaje agreste.
Mi vieja casa solitaria,
Posada de ratas y botellas
Amontonadas de cansancio, sucias.
Pasadizo escondido,
Invernadero de mis últimos días
Aciagos.
Nadie de la lejana comarca,
Mis invisibles vecinos,
Avizoraba el suceso que
Aquel martes 13
Haría causar un
cambio rotundo en la
realidad paranoica,
de mi misantrópica vida.
Mientras sostenía en mi mano,
Un raído ejemplar del cuervo,
Degustaba fugaz un cigarrillo
De esos importados.
Anteojos empañados,
Diferencias termales
Entre mi tibia casa
y el desalmado invierno.
Entonces golpe seco,
Recibió la puerta,
Uno, dos veces, y de vuelta.
Me incorporé incrédulo,
Atizador en mano,
Quien es? Pregunte presuroso?
A la tercera vez, tampoco
Oí respuesta alguna.
El viento gélido
Castañeteo mis dientes
Al abrir la puerta muerta.
Un silencio fúnebre
Condimento mis dudas,
Y en la rama del pino de jardín,
Un pájaro mirabame impasible.
El ave voló rozando el dintel,
Se adueño de mi lar
Y de mi vida.
Yo no se donde fui a parar,
Mi realidad se diluyo
Y encerrado en otra dimensión
Me encontré, claroscuro,
Sin comprenderlo, renuente…
Y el viento golpeteo
La puerta entreabierta,
Y mientras las brazas se apagaban,
Rodó el libro por el suelo,
Pagina 13, el cuervo.
Tan negra como un carbón,
Me encontraba meditando,
A la orilla del fogón.
Atizando soledades, mar adentro
Whisky escocés quemaba el aliento,
El gato magullando tierno,
Interactuaba ajeno tras
Un hiperboleo ovillo.
Afuera el céfiro campestre,
Blanqueaba hasta la sangre
de las mas bravías animas.
Un esbozo de nieve,
Remataba el lúgubre
y bucólico paisaje agreste.
Mi vieja casa solitaria,
Posada de ratas y botellas
Amontonadas de cansancio, sucias.
Pasadizo escondido,
Invernadero de mis últimos días
Aciagos.
Nadie de la lejana comarca,
Mis invisibles vecinos,
Avizoraba el suceso que
Aquel martes 13
Haría causar un
cambio rotundo en la
realidad paranoica,
de mi misantrópica vida.
Mientras sostenía en mi mano,
Un raído ejemplar del cuervo,
Degustaba fugaz un cigarrillo
De esos importados.
Anteojos empañados,
Diferencias termales
Entre mi tibia casa
y el desalmado invierno.
Entonces golpe seco,
Recibió la puerta,
Uno, dos veces, y de vuelta.
Me incorporé incrédulo,
Atizador en mano,
Quien es? Pregunte presuroso?
A la tercera vez, tampoco
Oí respuesta alguna.
El viento gélido
Castañeteo mis dientes
Al abrir la puerta muerta.
Un silencio fúnebre
Condimento mis dudas,
Y en la rama del pino de jardín,
Un pájaro mirabame impasible.
El ave voló rozando el dintel,
Se adueño de mi lar
Y de mi vida.
Yo no se donde fui a parar,
Mi realidad se diluyo
Y encerrado en otra dimensión
Me encontré, claroscuro,
Sin comprenderlo, renuente…
Y el viento golpeteo
La puerta entreabierta,
Y mientras las brazas se apagaban,
Rodó el libro por el suelo,
Pagina 13, el cuervo.


