No des un paso más yo te lo advierto,
que en este laberinto en que me encuentro
no podrías rescatarme aunque quisieras…
Quisiera rescatarte de ese laberinto,
y soñar un mundo distinto,
Tan ajeno a nuestra realidad,
Solo necesito que me des tu voluntad.
No des un paso más porque sin dudas
te arrastraré conmigo a mi tormento.
No quiero ver la sombra que me cubre,
cubriéndote los ojos, porque muero…
Quiero dar un paso al frente sin pensarlo.
Rescatarte del frio del odio sin dudarlo.
Déjame que te cubra con mi manto tibio,
tibio por mi corazón y mi profundo cariño.
¿No ves que se han marchado mis colores,
que no poseo luz… que estoy sufriendo?
¿No ves que en mis inviernos ya no hay flores
y que marchito de apoco el pensamiento?
No veo nada de lo que tu corazón siente,
estoy tan ciego al dolor ajeno de la gente.
Quizás me preocupo más por mi propio dolor,
sin pensar en lo que sufre tu corazon.
No des un paso más yo te lo advierto,
que dejarás tus lunas en mi pecho…
Que encontrarás glaciares dentro de mí…
Que no seré capaz de sostenerte…
No me digas palabras que no quisiera oír,
Vivo la noche tan intensa, que solo me habla de ti.
Quiero que vuelvas conmigo para que puedas valorar,
tus bellas y dulces palabras, que me enseñaron a amar.
Mis ojos han vaciado ya sus sueños,
no tengo nada más para ofrecerte…
Presiento que el abrigo que me entregas
no alcanzará a cubrir todas mis nieves…
Vuelve a mis sueños y sueña conmigo,
Seré la luna, la noche y tu único abrigo.
Vuelve que te daré el verano de mi corazón,
donde el calor estalla, en llamas de nuestro amor.
No des un paso más… temo quererte…
y no poder sacarte de mi mente…
Tendrías que ser más fuerte que mi esencia
y doblegar la terquedad que te presento…
y eso implicaría vida mía… domar este salvaje sentimiento…
Desata con toda furia, las cadenas de tu pasión,
Te entrego alma, vida y todo lo que soy.
No temo quererte, ni que me quieras,
con tal de ser el único, que calme todas tus penas.