Mi desierto tiene mucha arena
Esa arena enturbia mis días y noches
Y el canto de sus dunas mecidas por el viento
Con su aedo que lastiman
Me hablan de tuaregs y de yermos
Y se quejan de la aridez que aniquila la vida
Sus dunas se mezclan con mi alma que yace seca
En mi desierto la sed de bondad y de ternura
Forman una mar de arena que se esparce por la llanura
Y su boca hambrienta termina en un oasis
Igual que la alegría que siento cuando el amor me toca
En mi desierto las espinas hacen mella en mi alma triste
Y el vasto erg inunda mis sentidos
Opacando el gentil beso de tu boca roja
Pero de las espinas aprendo Y en su fondo
Una flor roja Que susurra
Una lluvia rosa que Pronto llega
A mi soledad y a mi sequia
El silencio y la arena parten
Y tú con tu mano tenue
Y tu piel me advoca
Y de tu beso nace esa lluvia
Entonces La arena huye despacio
Con sus dunas de confusión
Y se alejan con su canto lastimero
Navegando en su mar de arena
Y vuelve mi ilusión
De tu canto y tú roció
Y el desierto fallece de espanto con encono
Ante mi musa que acaba mi hastió
"A tu suelo cansado... azotado por el viento,
a tu mundo de arena que ha tapado caminos...
A las dunas misteriosas que asemejan las sombras
de una noche eterna que jamás acaba...
A la sed de tu alma...
A tus ojos de sol...
Les regalo un oasis de versos hecho agua,
donde puedas saciarte hasta que digas-¡basta!
Les regalo frescura, para encontrar descanso
y una brisa serena que haga nido en tu piel...
Les regalo mi canto bajo un manto de estrellas
y la entrega perfecta de un llamado con fe...
Tu desierto se pueble, de sueños que florecen
y en la calma de un beso...halles vida otra vez..."
Mi dulce poeta... un placer pasar por tus hermosas letras...
dejo mi huellita en tu suelo de arena... esperando que el viento
no las borre...
Mil cariño! BEsitos.