
Un poema que hice hace mucho tiempo, cuando amaba locamente, cuando daba el todo sin temer a perder, ahora ya mucho ha cambiado, son los golpes de la vida...
PENSAR CUANTO LA QUIERO...

Pensar cuanto la quiero
Recordar como ella me quiso,
Saber que no volveré a sentirla entre mis labios
Ni siquiera verla en sueños lejanos.
Solo me queda tenerla en el olvido,
Angustia entre mis versos,
Morir estando vivo.
Cuantas veces pensé, si ella realmente me quiso,
Como podré olvidar sus suaves labios finos,
Lastima que ni hoy ni mañana volverán a ser míos…
En el cielo muchas veces vi dibujado su rostro,
Y en el viento que roza, sentirla viva.
Cuanto la amo, cuanto la quiero,
Pero ella, ¿realmente me quiso?
Estúpido sin sabor entre mis labios heridos,
Maquina obediente, sin ningún pensar
Así son mis sentimientos, no los puedo guiar,
Por momentos lloro ignorando un porque,
A veces la veo sonriendo y digo:
Si ella ríe sin estar conmigo,
¿Cómo no puedo reír?
Me pregunto realmente si goza de mi dolor,
Sabiendo que nunca, sabré el porque.
Dejaré abierta la puerta de mi cuarto
Ignorando la brisa sobre mi piel,
Serviré en la mesa dos cubiertos….. Esperándote.
Pensaras que yo ya te supe olvidar,
Te equivocas, no te puedo evitar.
Solo espero que cuando llegue el momento
No sea muy tarde para que de mí tú te apiades,
Recuerda que no soy eterno,
Son pocas ya las fuerzas que retengo,
Solo por ti, teniendo la esperanza de que vengas a mi,
Tonto he sido, y así moriré,
Aferrándome a tu mirada, contemplándote.
¡Ay mi Dios! me digo, como aún puedo seguir….
Pensando los demás que quizás sea por mi terquedad
O por mi ego varonil,
Pues hoy te desmentiré, no es nada de eso
Solo que yo no puedo vivir sin ti,
Eres el amanecer asomándose hacia mi ventana,
Que no puedo evitar,
Eres cristalina como agua en manantial,
Que no puedo dejar de tomar,
Eres perfecta como tu, nadie podrá ser.
Ni Venus, ni afrodita, nadie te podrá contender.
A veces me miro al espejo con ojos desviados,
No queriendo verme llorar……..
Estupido ya me veo, musitando un porque,
Es eso o aquello, me invaden las interrogantes,
Solo se que ya no me quedan mas fuerzas
Para seguir esperándote, hoy moriré, lo sé,
Pero que más da, si yo para ti siempre lo estuve.
Volcare mis últimas fuerzas en esbozar una sonrisa,
No quiero que la gente que me quiere, o quizás me quiso
Vea que hoy me voy en penas y en dolor,
Pero para ti tengo que fingir esa sonrisa,
Sabiendo que no la mereces,
Al menos hoy al fin comprenderás,
Que sin ti la vida es muerte.
Estos son los últimos versos que te escribo,
Y estas son las últimas fuerzas con las que te digo:
Aún si hay un cielo infinito, allí te esperare
Aguardando la eternidad, ya que en la tierra
No te supe esperar,
Me enjugo una lágrima que cae ignorando un porque,
Ya no hay de que preocuparse, así moriré.

JUAN CARLOS COMECA RIVERA
LIMA 18 DE JUNIO DE 2009
|
|
|
|
|