INGRATO VIENTO.
Publicado: Mar May 26, 2009 19:16
INGRATO VIENTO.
Ingrato viento que llevas mis sentimientos.
Esa silueta suya que tanto amo,
Condenando mi alma a tormentosos infiernos…
Muriendo a pausas su nombre clamo.
Soplo fugaz que en tétrico galope, alejas su presencia.
Envolventes alas que mantienen cautivas mis ilusiones,
lágrimas amargas derramada en su ausencia,
tristes recuerdos, dolientes corazones.
Fustiga mi impávido rostro tu burlesca brisa,
acariciante golpe a mi soledad,
con gran desespero pretendo atraparte,
pero en volátil carrera a toda prisa de te vas.
Desparramas en el marchito prado de mi desventura,
aromas de su cuerpo que tanto me cautiva.
El eco de su voz que mi corazón apresura,
resuena en mis adentros, estremece mi vida.
Llévale cual penitente suplica mis nostalgias,
la brisa de mi llanto en tormentoso mar,
languidentes emociones que en amorosas mortajas,
sepultan esperanzas que no han dejado de amar.
Devuélveme el recuerdo, preciado tesoro en mi pobreza,
tan nobles sentimientos que mi alma sostiene,
sacrificado lecho en que mi vida reposa
y sepultan deseos si a mi lado no viene.
Autor: Víctor A. Arana,
(VÍCTOR SANTA ROSA),
New York, Julio 2008
Ingrato viento que llevas mis sentimientos.
Esa silueta suya que tanto amo,
Condenando mi alma a tormentosos infiernos…
Muriendo a pausas su nombre clamo.
Soplo fugaz que en tétrico galope, alejas su presencia.
Envolventes alas que mantienen cautivas mis ilusiones,
lágrimas amargas derramada en su ausencia,
tristes recuerdos, dolientes corazones.
Fustiga mi impávido rostro tu burlesca brisa,
acariciante golpe a mi soledad,
con gran desespero pretendo atraparte,
pero en volátil carrera a toda prisa de te vas.
Desparramas en el marchito prado de mi desventura,
aromas de su cuerpo que tanto me cautiva.
El eco de su voz que mi corazón apresura,
resuena en mis adentros, estremece mi vida.
Llévale cual penitente suplica mis nostalgias,
la brisa de mi llanto en tormentoso mar,
languidentes emociones que en amorosas mortajas,
sepultan esperanzas que no han dejado de amar.
Devuélveme el recuerdo, preciado tesoro en mi pobreza,
tan nobles sentimientos que mi alma sostiene,
sacrificado lecho en que mi vida reposa
y sepultan deseos si a mi lado no viene.
Autor: Víctor A. Arana,
(VÍCTOR SANTA ROSA),
New York, Julio 2008