AMOR A PRIMERA VISTA
Publicado: Mar May 12, 2009 19:35
Todo fue en una cálida noche de verano,
Tu paseabas lentamente por aquella avenida
Iluminada por tenues farolas envejecidas
que iban cambiando el color de tu cara
a medida que sus ráfagas te fueron acariciando
entrelazadas con la sombra que a tu paso dejabas
Tus ojos fijos en un pensamiento relajado,
Tus labios carnosos dejaban entrever una sonrisa,
Tu bello mentón zigzagueaba de satisfacción
Y tu pelo adornaba tu cuello y tu pecho
En un maravilloso abrazo de suave complicación.
Como una diosa del Lacio contorneabas tu talle
En una majestuosa elegancia de movimientos
Cargados con toda la sal y la gracia del universo.
Tu donosura sólo podía ser comparable
Al vuelo delicado y silencioso de una mariposa
Que sin posarse realzaba toda la belleza de la naturaleza
Yo, quedé bajo mi discreta pero intensa mirada
Atrapado por miles de destellos de alucinación,
Que iban desde mi palpitado y ajado pecho
Hasta lo más profundo de mi corazón.
Creí desfallecer como si hubiere sido atravesado
Por una saeta firme, larga y puntiaguda,
Que iba desgarrando poco a poco y paso a paso
A cada una de las fibras, que protegían mi interior.
Lo confieso, no creía que eso pudiese ocurrirme a mi.
Yo que negué tres veces la existencia del amor,
Yo que reí y burlé a las pantomimas de la pasión,
Yo que nunca amé, yo que nunca sentí, yo que nunca creí,
Fui arrancado de la incredulidad y del escepticismo
Y fui arrojado al peor de los sufrimientos humanos,
Condenado e ignorado para amar sin ser amado.
Hoy la sigo amando, sin verla, sin tenerla, sin poseerla.
Hoy sufro el dolor de mi castigo y de mi pena.
Hoy arde mi alma en una eterna hoguera de pasión.
Hoy me arrepiento de no haber creído... en el amor.
.
Tu paseabas lentamente por aquella avenida
Iluminada por tenues farolas envejecidas
que iban cambiando el color de tu cara
a medida que sus ráfagas te fueron acariciando
entrelazadas con la sombra que a tu paso dejabas
Tus ojos fijos en un pensamiento relajado,
Tus labios carnosos dejaban entrever una sonrisa,
Tu bello mentón zigzagueaba de satisfacción
Y tu pelo adornaba tu cuello y tu pecho
En un maravilloso abrazo de suave complicación.
Como una diosa del Lacio contorneabas tu talle
En una majestuosa elegancia de movimientos
Cargados con toda la sal y la gracia del universo.
Tu donosura sólo podía ser comparable
Al vuelo delicado y silencioso de una mariposa
Que sin posarse realzaba toda la belleza de la naturaleza
Yo, quedé bajo mi discreta pero intensa mirada
Atrapado por miles de destellos de alucinación,
Que iban desde mi palpitado y ajado pecho
Hasta lo más profundo de mi corazón.
Creí desfallecer como si hubiere sido atravesado
Por una saeta firme, larga y puntiaguda,
Que iba desgarrando poco a poco y paso a paso
A cada una de las fibras, que protegían mi interior.
Lo confieso, no creía que eso pudiese ocurrirme a mi.
Yo que negué tres veces la existencia del amor,
Yo que reí y burlé a las pantomimas de la pasión,
Yo que nunca amé, yo que nunca sentí, yo que nunca creí,
Fui arrancado de la incredulidad y del escepticismo
Y fui arrojado al peor de los sufrimientos humanos,
Condenado e ignorado para amar sin ser amado.
Hoy la sigo amando, sin verla, sin tenerla, sin poseerla.
Hoy sufro el dolor de mi castigo y de mi pena.
Hoy arde mi alma en una eterna hoguera de pasión.
Hoy me arrepiento de no haber creído... en el amor.
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