AUSENCIA.
Publicado: Jue Abr 30, 2009 00:13
AUSENCIA.
Este dorado Ocaso abrumado por celosa luna,
se ofrece majestuoso a disipar mi soledad,
ese oscuro mar de plateada espuma,
devora la floresta que marchita en oscuridad.
Así como la noche despinta el florido croma,
la luz se contrapone a la negra oscuridad.
salobres lágrimas que a mi pupila asoman,
son alivio del alma por pretérita felicidad.
Ya en mis sueños no estas presente,
pero te materializas en mi conciencia.
Eres el Oasis que en mi desierto inclemente
a su sombra ofrendé mi exsistencia.
El lecho de mi río tu ausencia ha secado,
Ya no prodigas el agua de tu amado llanto.
Lágrimas que mi corazón ha cristalizado
guardándolas celoso en doliente manto.
Migratorias aves que de sus nidos se alejaron,
dejando en la bruma sentimeintos extraviados.
Ocultas lágrimas que en el adiós se derramaron,
fertilizaron intrigas en deseos ahogados.
Algún día cuándo recuerdes en soledad,
comprenderás que mi presencia era tu vida,
que ese amor que arrojaste sin piedad,
era sostén a tu alma ahora rendida.
Y en esta solitaria e ilusoria espera,
viendo felices llegadas, tristes partidas
el alma sumida en doliente quimera,
transcurre el tiempo sin tu presencia querida
Autor:Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati,Ohio, Enero 19 del 2009.
Este dorado Ocaso abrumado por celosa luna,
se ofrece majestuoso a disipar mi soledad,
ese oscuro mar de plateada espuma,
devora la floresta que marchita en oscuridad.
Así como la noche despinta el florido croma,
la luz se contrapone a la negra oscuridad.
salobres lágrimas que a mi pupila asoman,
son alivio del alma por pretérita felicidad.
Ya en mis sueños no estas presente,
pero te materializas en mi conciencia.
Eres el Oasis que en mi desierto inclemente
a su sombra ofrendé mi exsistencia.
El lecho de mi río tu ausencia ha secado,
Ya no prodigas el agua de tu amado llanto.
Lágrimas que mi corazón ha cristalizado
guardándolas celoso en doliente manto.
Migratorias aves que de sus nidos se alejaron,
dejando en la bruma sentimeintos extraviados.
Ocultas lágrimas que en el adiós se derramaron,
fertilizaron intrigas en deseos ahogados.
Algún día cuándo recuerdes en soledad,
comprenderás que mi presencia era tu vida,
que ese amor que arrojaste sin piedad,
era sostén a tu alma ahora rendida.
Y en esta solitaria e ilusoria espera,
viendo felices llegadas, tristes partidas
el alma sumida en doliente quimera,
transcurre el tiempo sin tu presencia querida
Autor:Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati,Ohio, Enero 19 del 2009.