Canción social
Publicado: Sab Abr 04, 2009 05:23
¿Cómo comenzar este poema
si no es uno simple?
¿Cómo satisfacer
el hambre que se entretiene en sus corazones
si esta forma es tan sólo
el rastro de un viejo acorde /
si este estilo no alcanza sus manos?
Respiro a respiro /
un latido al tiempo
el obrero arrastra sus pasos
jorobado por el peso
de sus bolsillos vacíos,
gotas de lluvia en caminos de arena,
lodosos rostros de niños,
ropas mojadas pegándose a los cuerpos,
indefensas preñadas
boquiabiertas bebiendo nubes /
resolanas de ilusiones /
reverberaciones de esperanza.
¿Cuánto tiempo esperaran por los navíos?
¿Cuánto tiempo esperaran por la palabra cumplida?
Necesidad no conoce de tratados /
fe no alimenta niños /
banquetes de sobras /
microeconomía de esteras /
macroeconomía de infamias /
estadísticos caudales de sudores /
miseria globalizada.
Sufro la pobreza de mis pobres /
sufro la esperanza de mis pobres;
otra victima de la escala
como Alberti galopando galopando
hasta enterrarlos en la mar.
Es un mundo sin mañana
donde el lector
mira sus impías manos
y voltea la página.
si no es uno simple?
¿Cómo satisfacer
el hambre que se entretiene en sus corazones
si esta forma es tan sólo
el rastro de un viejo acorde /
si este estilo no alcanza sus manos?
Respiro a respiro /
un latido al tiempo
el obrero arrastra sus pasos
jorobado por el peso
de sus bolsillos vacíos,
gotas de lluvia en caminos de arena,
lodosos rostros de niños,
ropas mojadas pegándose a los cuerpos,
indefensas preñadas
boquiabiertas bebiendo nubes /
resolanas de ilusiones /
reverberaciones de esperanza.
¿Cuánto tiempo esperaran por los navíos?
¿Cuánto tiempo esperaran por la palabra cumplida?
Necesidad no conoce de tratados /
fe no alimenta niños /
banquetes de sobras /
microeconomía de esteras /
macroeconomía de infamias /
estadísticos caudales de sudores /
miseria globalizada.
Sufro la pobreza de mis pobres /
sufro la esperanza de mis pobres;
otra victima de la escala
como Alberti galopando galopando
hasta enterrarlos en la mar.
Es un mundo sin mañana
donde el lector
mira sus impías manos
y voltea la página.