VOCES DE LA NOCHE.
Publicado: Mié Mar 25, 2009 02:57
VOCES DE LA NOCHE.
Noche crepuscular en opalina floresta
cubriendo de plata bosques y prados.
Silencios con voz de improvisada orquesta
acordes de grillos mal sincronizados.
Voz agreste de nocturnal campiña
que en silencio penetras mis sentidos,
estrellas titilantes cuál guiño en ojos de Niña,
acarician sensuales los inertes montes dormidos.
Inquietos pasos que con sigilosa penumbra,
visitan los misterios de plateado manantial,
ese diáfano espejo en que sugestiva luna
refleja sus encantos de albura Celestial.
Pernoctan austeros y airosos robles y caobas,
visitados por asiduos amantes del desvelo.
Flotan en el vientre del río abandonadas canoas;
Rudimentario transporte del campo al pueblo.
Y el sepulcral silencio de apacible noche
Interrumpido es por preventivos rugidos,
Nerviosas estampidas que escapan a galope
Persecución de la vida con mortales colmillos.
Entre penumbras y silencios el alba despierta,
Madruga el sol, la noche duerme en su desvelo,
la persistente estrella en claridad desconcierta
y envolviendo su oscuro manto oculta en el cielo.
Vuelven a la diurna vida domésticos conciertos;
Mugidos de corral, correteo de aves, fieles ladridos,
Aplausos de maíz, culinarias aromas, renovados deseos.
Sublime Comunión; Tierra y Hombre por Dios unidos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VÍCTOR SANTA ROSA)
Cincinnati, Ohio, 8 de marzo 2009.
Noche crepuscular en opalina floresta
cubriendo de plata bosques y prados.
Silencios con voz de improvisada orquesta
acordes de grillos mal sincronizados.
Voz agreste de nocturnal campiña
que en silencio penetras mis sentidos,
estrellas titilantes cuál guiño en ojos de Niña,
acarician sensuales los inertes montes dormidos.
Inquietos pasos que con sigilosa penumbra,
visitan los misterios de plateado manantial,
ese diáfano espejo en que sugestiva luna
refleja sus encantos de albura Celestial.
Pernoctan austeros y airosos robles y caobas,
visitados por asiduos amantes del desvelo.
Flotan en el vientre del río abandonadas canoas;
Rudimentario transporte del campo al pueblo.
Y el sepulcral silencio de apacible noche
Interrumpido es por preventivos rugidos,
Nerviosas estampidas que escapan a galope
Persecución de la vida con mortales colmillos.
Entre penumbras y silencios el alba despierta,
Madruga el sol, la noche duerme en su desvelo,
la persistente estrella en claridad desconcierta
y envolviendo su oscuro manto oculta en el cielo.
Vuelven a la diurna vida domésticos conciertos;
Mugidos de corral, correteo de aves, fieles ladridos,
Aplausos de maíz, culinarias aromas, renovados deseos.
Sublime Comunión; Tierra y Hombre por Dios unidos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VÍCTOR SANTA ROSA)
Cincinnati, Ohio, 8 de marzo 2009.
