Waldylei no tiene miedo
Publicado: Sab Ene 24, 2009 03:11
No lo puede tener. No tiene ningún reparo
en expresar su libertad, que bueno que así sea,
que lea lo que quiera, lo que no le guste
lo olvide, lo que desacuerde lo diga,
que deje sus letras sinceras, así se va por la vida.
Es un corazón abierto, así mucho más fuerte
que los acorazados, que no diga que de confianza
se siente ahora falta, porqué éso apena
y entristece a quién valora su voz sensata.
Que no deje tristes poemas,
escritos más o menos místicos,
relatos sobre historias metidas en la cabeza,
sin su huella crítica y clara,
pues el que disiente de ella
nunca disfrutó con adhesiones y aprende
de sus opuestos. Ella se sabe fuerte,
no puede dejar en el agua una cuerda
que a dos enlaza por lejanos que claven sus pies
en la arena de la playa,
donde se arrojan las olas
de ideas, silencios y palabras.
Quien a su regreso apela
no puede esperar comentarios mejores
a los que ella misma virtió,
no es un canto de amor
lo que desde su teclado le lanza,
pero sin duda, es algo.
Es un saber lo que es,
una pregunta escarchada,
que desde ambos cabos se enlaira,
como un ave desorientada,
que bate con estrépito sus alas.
Waldylei se tiene confianza,
se sabe fuerte y con muy nobles armas,
que expandirá como lluvia necesaria,
el agua de primavera,
sobre lo que escribe con dureza,
con temor, reparo, incerteza,
lo que presenta desnudo
un tipo amante de complicidades,
para que alguien como ella
enriquezca con aporte de otros colores,
de voces de distintos tonos, con discrepancias,
con hermosos sies y noes.
Así, que escribiendo para si mismo,
quien ahora escribe en mitad de la noche,
para soltar recuerdos amargos,
para visionar ideas que tiemblan,
escribe igualmente para otros,
escribe para que ella lo lea.
en expresar su libertad, que bueno que así sea,
que lea lo que quiera, lo que no le guste
lo olvide, lo que desacuerde lo diga,
que deje sus letras sinceras, así se va por la vida.
Es un corazón abierto, así mucho más fuerte
que los acorazados, que no diga que de confianza
se siente ahora falta, porqué éso apena
y entristece a quién valora su voz sensata.
Que no deje tristes poemas,
escritos más o menos místicos,
relatos sobre historias metidas en la cabeza,
sin su huella crítica y clara,
pues el que disiente de ella
nunca disfrutó con adhesiones y aprende
de sus opuestos. Ella se sabe fuerte,
no puede dejar en el agua una cuerda
que a dos enlaza por lejanos que claven sus pies
en la arena de la playa,
donde se arrojan las olas
de ideas, silencios y palabras.
Quien a su regreso apela
no puede esperar comentarios mejores
a los que ella misma virtió,
no es un canto de amor
lo que desde su teclado le lanza,
pero sin duda, es algo.
Es un saber lo que es,
una pregunta escarchada,
que desde ambos cabos se enlaira,
como un ave desorientada,
que bate con estrépito sus alas.
Waldylei se tiene confianza,
se sabe fuerte y con muy nobles armas,
que expandirá como lluvia necesaria,
el agua de primavera,
sobre lo que escribe con dureza,
con temor, reparo, incerteza,
lo que presenta desnudo
un tipo amante de complicidades,
para que alguien como ella
enriquezca con aporte de otros colores,
de voces de distintos tonos, con discrepancias,
con hermosos sies y noes.
Así, que escribiendo para si mismo,
quien ahora escribe en mitad de la noche,
para soltar recuerdos amargos,
para visionar ideas que tiemblan,
escribe igualmente para otros,
escribe para que ella lo lea.