Chica de breve recorrido
Publicado: Sab Ene 24, 2009 01:03
Ha muerto como mueren
las estrellas tardías,
lo que nunca llega a tiempo
a la hora bonita.
Ha muerto sin amiga,
más bien sin alegría,
echada sobre las vías
del ferrocarríl.
Lo había anunciado
ya unas cuantas veces,
no la hicimos caso
y ahora la lloramos.
Era la chica más bella,
también la más perdida,
la que nadie quería
porqué causaba gran dolor.
Un bombón envenenado,
preciosos ojos claros,
el rostro como un ángel
y muchos dardos afilados.
Se sienten al fin libres
todos aquéllos que la amaron,
pues pasado el tiempo,
Christina no habrá existido.
Lograron olvidarla,
su cruz ya no es tan blanca,
las flores están mustias,
podridas por el agua,
nadie se arrodilla,
nadie desea nombrarla,
la chica más bonita,
por fin ya se murió
de la memoria colectiva.
Murió como quería,
de todos alejada,
fugaz e incomprendida,
sin nada en esta vida
a lo que dar su amor.
Sin ganas ni esfuerzos,
sin pasión alguna,
con el corazón muy frío
y cercando un más allá.
Lograron olvidarla,
hoy son gente tranquila,
metidos en familia
y no se caerán.
Lloraron como nadie
cuando unos chicos eran,
lo hubieran dado todo
y no dejó que dieran nada.
Era una chica extraña,
alguien sin un mañana,
su frente de cristal
hacía estremecer.
Con una voz quebrada
cantaba sus canciones
que susurraban golpes
y hacían mucho mal.
La más bella del baile,
sola en su rincón,
metida en un silencio raro,
lugar para gusanos.
Sin alas ni alegría,
el viento no soplaba
para sus velas blancas,
era un proyecto final.
Puede que demasiado hermosa,
casi no era humana,
tan frágil, anunciaba
que se iba a romper.
No tiene flores blancas,
no tiene flores rojas,
aquella cruz tan sola,
clavada cual espada.
21 de diciembre de 2001. Es un poema de iniciación, simple.
las estrellas tardías,
lo que nunca llega a tiempo
a la hora bonita.
Ha muerto sin amiga,
más bien sin alegría,
echada sobre las vías
del ferrocarríl.
Lo había anunciado
ya unas cuantas veces,
no la hicimos caso
y ahora la lloramos.
Era la chica más bella,
también la más perdida,
la que nadie quería
porqué causaba gran dolor.
Un bombón envenenado,
preciosos ojos claros,
el rostro como un ángel
y muchos dardos afilados.
Se sienten al fin libres
todos aquéllos que la amaron,
pues pasado el tiempo,
Christina no habrá existido.
Lograron olvidarla,
su cruz ya no es tan blanca,
las flores están mustias,
podridas por el agua,
nadie se arrodilla,
nadie desea nombrarla,
la chica más bonita,
por fin ya se murió
de la memoria colectiva.
Murió como quería,
de todos alejada,
fugaz e incomprendida,
sin nada en esta vida
a lo que dar su amor.
Sin ganas ni esfuerzos,
sin pasión alguna,
con el corazón muy frío
y cercando un más allá.
Lograron olvidarla,
hoy son gente tranquila,
metidos en familia
y no se caerán.
Lloraron como nadie
cuando unos chicos eran,
lo hubieran dado todo
y no dejó que dieran nada.
Era una chica extraña,
alguien sin un mañana,
su frente de cristal
hacía estremecer.
Con una voz quebrada
cantaba sus canciones
que susurraban golpes
y hacían mucho mal.
La más bella del baile,
sola en su rincón,
metida en un silencio raro,
lugar para gusanos.
Sin alas ni alegría,
el viento no soplaba
para sus velas blancas,
era un proyecto final.
Puede que demasiado hermosa,
casi no era humana,
tan frágil, anunciaba
que se iba a romper.
No tiene flores blancas,
no tiene flores rojas,
aquella cruz tan sola,
clavada cual espada.
21 de diciembre de 2001. Es un poema de iniciación, simple.