Como otras Navidades
Publicado: Sab Dic 27, 2008 02:28
Como otras navidades, como otras...
En el cielo oscurecido de la noche ha aparecido
la sombra de la muerte, de la muerte
que como adelantada, ha traido
a la cruel enfermedad, amigo mio,
familiar querido, que nos has tornado sombrios
esos dias de felicidad.
Cual un pajaro herido
que atraviesa el oceano
para regresar a su lugar de nacimiento,
has caido en nuestras manos,
sangrando, moribundo.
Aunque a tu madre acabada, aunque a tu padre
que no sabe, aunque a todos arañaste
con tu inocencia culpable,
ahora bajamos las estrellas,
sacamos el arbol al jardin,
ahora las felicitaciones
se guardan en los cajones.
Corremos por los hospitales
persiguiendo a los doctores
para que nos den buenas nuevas,
pero sus mensajes son puñales.
Te queda poco tiempo, mi amigo,
mi primo Pedro admirado,
ahora lo que temimos, cruelmente
lo palpamos, llora tu hijo siempre solo
porque tu elegiste marcharte,
se derrumba tu hermana santa,
tras tu entierro, todos sabemos
que al de tu madre nos iremos:
las campanas de duelo ya repican
en nuestros torturados cerebros.
Moribundo, sin nadie en tierra americana,
vuelves cuando ya no tienes nada,
te refugias en quienes siempre te quisieron,
a los que no diste importancia.
Te queda poco, demasiado poco,
mi primo mas querido, el que era como mi hermano
que a los lugares turbios me llevaba.
Recuerdo las sendas que marcaste
y en las que en algunas me meti, recuerdo tu insensatez
por no saberle decir a la chica que te amaba:
yo no te quiero. Toda tu vida lastrada
por no afrontarla de cara, tu mujer
casi suicidada en varias ocasiones salvada,
al fin se te fue de casa y remonto
su existencia, ahora ella trabaja y ama,
libre de tu argolla dorada.
Te mueres podrido en la sangre,
esa maldita leucemia, nos duele a todos
que esas fiestas se hayan tornado unas fieras,
tantos amores quebrados, todos tus roces
dañados, ¿que hiciste que no hiciste?
perdedor por mi siempre admirado...
(A un ser muy querido, que esta vez no puede huir)
En el cielo oscurecido de la noche ha aparecido
la sombra de la muerte, de la muerte
que como adelantada, ha traido
a la cruel enfermedad, amigo mio,
familiar querido, que nos has tornado sombrios
esos dias de felicidad.
Cual un pajaro herido
que atraviesa el oceano
para regresar a su lugar de nacimiento,
has caido en nuestras manos,
sangrando, moribundo.
Aunque a tu madre acabada, aunque a tu padre
que no sabe, aunque a todos arañaste
con tu inocencia culpable,
ahora bajamos las estrellas,
sacamos el arbol al jardin,
ahora las felicitaciones
se guardan en los cajones.
Corremos por los hospitales
persiguiendo a los doctores
para que nos den buenas nuevas,
pero sus mensajes son puñales.
Te queda poco tiempo, mi amigo,
mi primo Pedro admirado,
ahora lo que temimos, cruelmente
lo palpamos, llora tu hijo siempre solo
porque tu elegiste marcharte,
se derrumba tu hermana santa,
tras tu entierro, todos sabemos
que al de tu madre nos iremos:
las campanas de duelo ya repican
en nuestros torturados cerebros.
Moribundo, sin nadie en tierra americana,
vuelves cuando ya no tienes nada,
te refugias en quienes siempre te quisieron,
a los que no diste importancia.
Te queda poco, demasiado poco,
mi primo mas querido, el que era como mi hermano
que a los lugares turbios me llevaba.
Recuerdo las sendas que marcaste
y en las que en algunas me meti, recuerdo tu insensatez
por no saberle decir a la chica que te amaba:
yo no te quiero. Toda tu vida lastrada
por no afrontarla de cara, tu mujer
casi suicidada en varias ocasiones salvada,
al fin se te fue de casa y remonto
su existencia, ahora ella trabaja y ama,
libre de tu argolla dorada.
Te mueres podrido en la sangre,
esa maldita leucemia, nos duele a todos
que esas fiestas se hayan tornado unas fieras,
tantos amores quebrados, todos tus roces
dañados, ¿que hiciste que no hiciste?
perdedor por mi siempre admirado...
(A un ser muy querido, que esta vez no puede huir)