Duele el cuerpo
y duro como el diamante
desgarra el alma.
La lleva a un rincón del espacio
donde la amilana.
Encoge tiempos,
recoge las migajas de suspiros
cuando la tregua
se alza.
Y en esos momentos malos
la pluma no se desliza,
el tiempo se para.
No hay ciencia que espante
los dias malos.
Al cabo de los silencios
el corazón se abre camino
y emprende su andadura
como si paseara
entre los pinos.
Ana Maria
25-junio-12
y duro como el diamante
desgarra el alma.
La lleva a un rincón del espacio
donde la amilana.
Encoge tiempos,
recoge las migajas de suspiros
cuando la tregua
se alza.
Y en esos momentos malos
la pluma no se desliza,
el tiempo se para.
No hay ciencia que espante
los dias malos.
Al cabo de los silencios
el corazón se abre camino
y emprende su andadura
como si paseara
entre los pinos.
Ana Maria
25-junio-12












