
y con la misma facilidad que cae una hoja del árbol
se desprendieron casas, sembrados y vida…”
Las aguas se hicieron más saladas
por tanta lágrima derramada…
En el aire cunde el miedo
y la Muerte va descalza…
El ruido ensordecedor hoy es palabra callada
y en algún rincón se duermen, las benditas esperanzas…
Puede un pueblo levantarse con constancia y con esmero
pero le dolerán siempre las heridas en el pecho…
Llora el niño que tenía la infancia como sustento
porque su cielo pintó de grises todos los sueños…
Desde lejos oirá los rezos haciendo cadenas
pero no le bajarán a su madre de una estrella…
Es la cuenta regresiva que nos pone bien alertas
¿Pero nadie frenará el daño a este Planeta…?
El azote va golpeando y haciendo llagas profundas
la Tierra es un Cristo nuevo, que se desangra en su cuna…
Muchos quisimos dejar, como legado a los hijos,
el derecho de vivir y disfrutar del camino…
con aire que no lastime… con agua pura de un río…
con tierra para sembrar…
con espacios sin desvíos…
hoy los abrazo en silencio…
pensando en todo lo escrito…























