
que derrochas energías tan duras…
y no ves la belleza de las cosas que tienes
que prefieres quitar lo que otros poseen…
Te molesta la paz de una pluma que escribe;
la sonrisa que pueda provocarle un amigo…
¿Para qué insistir con sembrar discusiones,
si podemos cruzar nuestras letras en soles?
¿Qué no ves la tristeza que en el mundo acecha?
¿Para qué provocar más dolor en la brecha?
Tantas cosas por dar… tantas cosas tan buenas…
¿Para qué insistir… en robarse una queja…?
Una hermosa paleta, puso Dios en tus manos,
con colores intensos y con luces sin llantos…
Y en tu alma dejó… un libro de hojas nuevas
para así escribir melodías más bellas…

















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