por dos opuestos destinos
y por diferentes caminos
lograron alejarnos.
Mas, el tiempo y la distancia
que todo lo soluciona,
hizo que en esta zona
recordemos nuestra infancia.
Así es, hermana querida,
después que el tiempo ha pasado
nuevamente te he encontrado
y has alegrado a mi vida.
Ahora entiendo en la vida
lo que todo el mundo siente,
cuando se lleva en la mente
a la hermana que no olvida.
Tu imagen llevé grabada
y también tu alegre sonrisa,
cuando en la lluvia o la brisa
corrías emocionada.
Al verte, mis ojos sonrieron
y lloraron de emoción,
junto con mi corazón
te quieren y te quisieron.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 09/05/05

















