
Cuéntame al oído, lo que dices que para ti significo… dímelo despacito, para hacer de ese momento, un hermoso recuerdo, para hacer de ese momento la llave de mi ocaso…
Cuéntame al oído… cuanto que me quieres, dime lo que de mi más quieres, cuéntame…
Que cada vez que me lo dices, mi corazón comienza a latir rápidamente, y aunque muchas
Veces se descoloca… solo un dulce beso tuyo lo vuelve a su lugar, pero nunca me lo dejes
De contar…
Cuéntame al oído… porque muchas veces lloras, no lo grites a lo siete mares, porque te oirán las hidras venenosas… cuéntame en mi oído, que aunque te escuche bajito, pondré mi alma
Y tenacidad al aire, para secar tus ojitos… cuéntame despacio, pero cuéntame hasta tu más
Profunda tristeza, que siempre haré lo posible para que tu corazón no muera de pena…
Pero nunca me dejes de contar…
Cuéntame al oído… porque hoy estas tan nerviosa, porque de tu mirada puedo ver algo que te agobia… cuéntame tu secreto, porque puedo verlo... deja pasar la tormenta, que cuando ese niñito nazca… despejara todo lo malo que los rodea… cuéntame al oído, que tan feliz estas hoy
Después de nueve meses… cuéntame al oído, si no es verdad que se fueron esa gran tormenta… y nunca me dejes de contar…
Cuéntame al odio… que aun con estas manos tiesas puedo ayudarte en lo que sea, y si no pudiese me levantaría con mis últimas fuerzas hasta ver tus ojitos llenitos del ayer como antes…
Hoy mi queridos… veo la felicidad en sus ojos, y sé que cualquier barrera podrán saltar… se que feliz serán… por eso hoy puedo partir con tranquilidad…
Pero acuérdense y nunca me dejen de contar.











