A UN GATO BLANCO
Posted: 06 Feb 2005, 11:25
Una mañana a mi casa un gato blanco
un zagal trajo. Para que no pierdas el
hilo te dire que el zagal es hijo mío.
Catorce años tiene el muchacho, uno
ochenta de alto y derecho como la vela
de un barco, bonito el niño a su padre lo
más parecido .(Te diré que presumido
no quiero ser).
El muchacho pletórico y de nervios lleno
aquella caja de cartón sin lazos ni presentación
rompió.
Y queda el felino al descubierto,
blanco como la nata que mi postre adornaba.
Y con tanto pelo largo del mismo color
a una nube de algodón me recordó,
más que un gato por su volumen yo diría que
dos o tres pegados.
Con acelero una cita con el veterinario tenemos,
sus vacunas, sus pastillas, un lavado, un
corte de pelo y valla cambio por el tomado.
El diplomado observo que al gato su dueño
anterior o algun colega de profesión ciertos
atributos cortó.
De raiz apagó su celo, la necesidad de escapar
de tejados que trepar, de gatitas que buscar.
Cuantas cosas con un corte se pierden.
(Algunas veces dolores de cabeza).
De aquel noble animal sus costumbres observé
y de conclusión saqué que venía de casa bien.
Con más arte que una modelo
camina por el suelo. En su caminar se
crece y más que un gato parece un león
blanco.
Chulo más que un ocho.
Comilón ya empieza a estar
fondón.
Dormilón con la mitad tendría yo.
De pelos en el suelo, para mi mujer
los dejo.
Animal que de puertas abiertas huyes.
Guardo puente de plata y en el paraíso adquirido
vive para quitarme protagonismo y hacerse
eco de las caricias de grandes y chiquillos.
Yo con poco tiempo para lo mío
y de añadido un blanco gatito.
José Lor
Si de leer estos versos amigo, amiga, poeta, poetisa ya estas cansado,
no hace falta que dejes comentario. Tu visita es para mi todo un halago.
un zagal trajo. Para que no pierdas el
hilo te dire que el zagal es hijo mío.
Catorce años tiene el muchacho, uno
ochenta de alto y derecho como la vela
de un barco, bonito el niño a su padre lo
más parecido .(Te diré que presumido
no quiero ser).
El muchacho pletórico y de nervios lleno
aquella caja de cartón sin lazos ni presentación
rompió.
Y queda el felino al descubierto,
blanco como la nata que mi postre adornaba.
Y con tanto pelo largo del mismo color
a una nube de algodón me recordó,
más que un gato por su volumen yo diría que
dos o tres pegados.
Con acelero una cita con el veterinario tenemos,
sus vacunas, sus pastillas, un lavado, un
corte de pelo y valla cambio por el tomado.
El diplomado observo que al gato su dueño
anterior o algun colega de profesión ciertos
atributos cortó.
De raiz apagó su celo, la necesidad de escapar
de tejados que trepar, de gatitas que buscar.
Cuantas cosas con un corte se pierden.
(Algunas veces dolores de cabeza).
De aquel noble animal sus costumbres observé
y de conclusión saqué que venía de casa bien.
Con más arte que una modelo
camina por el suelo. En su caminar se
crece y más que un gato parece un león
blanco.
Chulo más que un ocho.
Comilón ya empieza a estar
fondón.
Dormilón con la mitad tendría yo.
De pelos en el suelo, para mi mujer
los dejo.
Animal que de puertas abiertas huyes.
Guardo puente de plata y en el paraíso adquirido
vive para quitarme protagonismo y hacerse
eco de las caricias de grandes y chiquillos.
Yo con poco tiempo para lo mío
y de añadido un blanco gatito.
José Lor
Si de leer estos versos amigo, amiga, poeta, poetisa ya estas cansado,
no hace falta que dejes comentario. Tu visita es para mi todo un halago.
