la compañera de mi vida toda.
Tu compañía huele, sabe a boda,
mi corazón entero lo presiente.
Ya me imagino ante el altar presente
mientras la gente toda se acomoda
y Mendelssohn tampoco me incomoda
con su marcha nupcial omnipresente.
Ya me imagino junto a ti, soñando
toda una vida de ternura llena
que cada día más se profundiza.
Siempre contigo, siempre caminando,
bendecidos por Dios y con la plena
satisfacción de amar que se eterniza.
Heriberto Bravo Bravo SS.CC


